Archivo para octubre, 2011

LA MACROBIOTICA PURAMENTA VEGETARIANA: (PRIMERA PARTE)

Posted in macrobiotica with tags on octubre 14, 2011 by circulodaikon

LA MACROBIOTICA PURAMENTA VEGETARIANA

En la espiral logarítmica del “Orden del Universo”, la corriente del 7º. Cielo hacia el primer cielo es infinitamente grande y potente aunque no se detiene en el primer cielo.

La evidencia indica que esa corriente vuela como una gran tromba hacia el infinito, lo absoluto y lo eterno. El testimonio indica que todo el mundo está sediento del infinito, de lo absoluto y de lo eterno, también denominado “libertad”, “felicidad” o “justicia”.

La alimentación carnívora del hombre tuerce el curso de la corriente espiraloide. Es devorarse a si mismo, o sea un suicidio. Es el fenómeno de “devorarse los unos a los otros”. Es la muerte.

Pueden expresarse las siguientes seis lógicas partiendo del “Orden del Universo”:

1 la sangre y la carne en estado sano y puro del hombre sólo se crean con clorofila y fruta.

2 todos los animales pueden vivir sin alimentación animal, pero no pueden vivir sin alimentación vegetal.

3 ningún animal puede escapar, tarde o temprano, de su desaparición total cuando la alimentación es totalmente carnívora.

4 ningún animal desaparece totalmente cuando su alimentación es completamente vegetal.

5 la alimentación carnívora es el mayor error desde el punto de vista moral y lógico del hombre.

6 la hemoglobina es el producto directo de la clorofila vegetal. Este efecto sugiere el camino final del hombre para salir del mundo animal. O sea que la clorofila, es una posibilidad que permite al hombre volverse una especie superior al animal.

El camino mas corto para alcanzar la libertad infinita, la justicia absoluta y la felicidad eterna, es la alimentación macrobiótica en un 100 %. Esto os abrirá un mundo mas grande que el de la libertad y paz que poseen todos los animales vegetarianos, los peces y aún los insectos. Es la entrada al reino de los cielos. Se trata de uno de los secretos más grandes de mi método.

Pero, no obstante, no se trata de una creencia. De ninguna manera os exijo “creer”, por el contrario, mas bien os deseo que cometáis errores, ya que de otra manera nunca comprenderéis la grandeza de aquel camino.

Las personas que han decidido vivir sólo para el así llamado epicurismo sensorio y sus adeptos no me interesan. La alimentación macrobiótica puramente vegetariana es demasiado preciosa para ellos. Basta con que la comprendan los voluntarios de la búsqueda de la felicidad, libertad, justicia, desprendidos del placer sensorio. Naturalmente, sólo los que están provistos de esa libertad, esa felicidad y esa justicia podrán gozar eternamente del placer sensorio.

Nada tengo que decir de aquellos cuya mayor meta es obtener la salud, el dinero, la fama, el poder, los conocimientos y las técnicas.

Desearía compartir un secreto que obtuve al precio de mi vida con aquellos que observen las siguientes condiciones fisiológicas.

1 no comer producto animal alguno.

2 supresión total de cosas azucaradas.

3 un mínimo de líquidos.

4 supresión de fruta.

5 una cantidad mínima de arroz integral y verdura y un poco de sal y aceite.

6 masticar más de 30 veces cada bocado.

“Triste es el destino de los que observan una macrobiótica estricta a pesar de sus ansias por cometer desvíos. Son esclavos del credo. Mejor es satisfacer los antojos y violar el juramento. En ese caso, es mejor violar hasta el final”

“Aquel que siente tristeza y una profunda soledad por haber violado el juramento macrobiótico, es quien realiza la auto-critica. Solo aquel que llega en la profundidad de la auto-critica la reconstrucción de si mismo”

Mi medicina, mi técnica curativa consiste en hacer sentir la profundidad, el WABI y el SABI –o sea, el estado del alma que permite la contemplación de sí mismo, su pequeñez, su pobreza, su debilidad…(MEA CULPA). Eso no se realiza mientras solo se busca eliminar los síntomas de la enfermedad. Todas las enfermedades provienen del juicio velado y sólo son campanas de alarma. Eliminar los síntomas es, en consecuencia, detener o anular la alarma. La causa de las alarmas permanece siempre.

¿Por qué es el hombre tan tonto, tan estúpido? ¿Por qué ese Homo Sapiens no llega a detener sus innumerables errores y desgracias? (La guerra, el crimen, la pobreza, la enfermedad, la duda, la lucha, el asesinato, el robo, la mentira, la avaricia, la quiebra, etc.)

El doctor Schweitzer estaba sumido en la tristeza y la duda enfrentando el dilema de matar microbios en nombre de la medicina.

Inmanuel Kant escribió libros difíciles, tales como la “critica de la razón pura” como fruto de su meditación solitaria durante toda su vida. Al final, era una tesis sobre la paz eterna. Mas tuvo que sufrir una enfermedad provocada por exceso de queso, lo que denuncia su bajo juicio, y la ineficacia de su tesis. Muere ahogado por su resentimiento al haber tenido que suprimir el queso ante la violencia de su amigo.

Maupassant murió finalmente loco después de haber descripto la locura del bajo juicio del hombre.

Jack London asaltó encarnizadamente ese juicio loco y velado y descubrió la verdadera naturaleza del carácter salvaje del hombre en “fauces blancas”y otras obras. Pero el mismo fue destruido por los blancos caninos de esa ferocidad.

Einstein reconoció la atrocidad criminal de haber masacrado 313.884 ciudadanos desarmados, mujeres y niños, por su propia iniciativa. Temblando, pasa su vida repitiendo de la mañana a la noche la plegaria de la tesis de la paz y el establecimiento de un gobierno mundial.

Hace 35 años, yo tenía dos perros que alimentaba, uno solamente con arroz integral y agua, y al otro le agregaba pescado. Me han enseñado muchas lecciones macrobióticas.

Recogí otra perra un poco más tarde, y también la alimenté macrobióticamente durante 17 años. Tuvo más de 90 cachorros. Su vida era muy apacible y nunca provocó riñas con otros perros. Todos la querían.

Me gusta contar la historia de sus cachorros. Una vez me salvó la vida en la montaña nevada. Conoció todo de estos últimos 17 años de mi vida.

Arribé a la conclusión de que todas las desgracias del hombre provienen de su juicio velado o transtornado. Profundicé aún más lejos esta conclusión y finalmente escribí un libro tratando del desenvolvimiento de la razón.

Descubrí además la figura completa del juicio del hombre, así como un medio o técnica para introducir el juicio supremo a todo el mundo.

Todos los animales que sólo tienen el bajo juicio (1º ó 2º) se vinculan directamente con el juicio supremo. El hombre es una excepción. Solo alcanza al juicio supremo cultivando los más altos juicios (el 3º,4º,5º y 6º). La causa de la infelicidad del hombre consiste en poseer la libertad de cultivar los juicios del 3º al 6º.

He descubierto el camino más corto del 3º al 6º juicio en el método macrobiótico (puramente vegetariano). Eso fue la investigación de toda mi vida.

“La practica macrobiótica  no debe ser mecánica, ni conformista, ni imitadora, como podemos ver ejemplificar en las plegarias budistas, los ejercicios ascéticos, y místicos.”

“Existiendo el menor problema incomprensible o la pequeña duda, debéis esclarecerla a cualquier precio y con vuestras fuerzas, si una pequeña avaricia se manifiesta en vos mismo, no debéis reprimirla. Debéis satisfacerla a fondo. Solo el resultado de esa satisfacción puede enderezar la razón velada y desarrollar el verdadero juicio”.

”De manera que si no comprendéis la nocividad de los dulces o la fruta, o si las deseáis, debéis comerlas hasta la saciedad, nunca se debe tragar una teoría, así no es posible develar la razón”

Pero con todo, un 99,99 % de las personas caen, tarde o temprano, fuera de combate en tales aventuras. Y esa es la razón por la cual la humanidad no ha podido  ni siquiera establecer la libertad  y la felicidad que gozan las aves y los insectos, a pesar de encarnizadas luchas a lo largo de su historia de más de 300.000 años.

Es inútil y hasta nocivo formar un arbitrio, un reglamento o una promesa para impedir esa aventura al precio de la vida, pues es la única operación por la cual el hombre, buen ciego, puede abrir los ojos.

Basta que una persona entre un millón practique con una buena comprensión ese camino de la Macrobiótica puramente vegetariana.

Vale mejor que el resto no la practique con una absoluta exactitud. De otra manera, los beneficios del Malthusionismo enfrentarían una situación lastimosa.

Clasificamos todos los fenómenos del universo en dos categorías: YIN y YANG, en consecuencia no hay ni bien ni mal, ni amor ni odio, ni justicia ni injusticia, ni alto ni bajo, para nosotros. Solo hay YIN y YANG. Por eso en la alimentación macrobiótica, no tiene sentido “correcto o incorrecto”, bien o mal, nuestra meta sobrepasa el juicio del valor.

“La macrobiótica no niega la alimentación carnívora ni aplaude el así llamado Vegetarianismo. La macrobiótica es una técnica que nos hace comprender la libertad infinita y la justicia absoluta. Es una técnica universal que nos procura la mayor y más alta eficacia con el mínimo posible de alimentación”.

El Principio Único no niega ni excluye. Todo lo acepta. No existe razón alguna por la cual el que ha alcanzado la libertad infinita, la felicidad eterna y la justicia absoluta, pierda su libertad por cualquier razón o por un instante una parte de libertad o de justicia.

El Principio Único es un medio para llevar una vida maravillosa e interesante que realza infinitamente todos los sueños. Y es por esa razón que la macrobiótica no prohíbe un alimento carnívoro, ni el azúcar, ni la fruta, ni un precepto ascético.

Solamente a veces recomiendo una alimentación macrobiótica vegetariana como una de las maneras más fáciles de alcanzar más rápidamente el estado supremo del hombre. Es evidente que debéis adoptar otro arbitrio si os parece mejor.

Desde el punto de vista biológico es inadmisible que todos los habitantes del planeta coman 100 gramos de proteínas animales por día. Infaltablemente, el medio geográfico, la cantidad y calidad, ofrecerían limitaciones fisiológicas o económicas, si la humanidad entera se volviera carnívora, desaparecerían sin remedio, y en pocos años, todos los animales comestibles, vacas, caballos, cerdos, gallinas y peces. Probablemente, aún los animales silvestres sufrirían la misma suerte.

En la actualidad hay más de 100 millones de personas que no comen carne de ciertos animales y ni siquiera carne alguna, debido a razones tradicionales o religiosas. Por otra parte, hay unos 200 millones que no pueden consumir proteínas animales al nivel indicado por razones higiénicas o tanto como lo desean personalmente, debido a su pobreza.

Según una estadística de las Naciones Unidas mas de dos terceras partes del mundo se nutre con una alimentación que carece de proteínas animales, supuestamente indispensables, debido a sus pocos recursos.

De manera de que si, según la higiene, deberíamos consumir medio litro de leche y 100 gramos de carne o pescado por día y por persona, la humanidad desembocaría inevitablemente y con rapidez a su desaparición, debido a los resultados de una sangrienta lucha por la presa. Eso requeriría cinco veces más tierra cultivable y, en consecuencia, cinco veces más labor, lo que conduciría a la humanidad a una extrema incertidumbre.

fin de la primera parte

fuente : Georges Ohsawa- revista”vida macrobiótica”

大根丸

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EL ORDEN DEL UNIVERSO: (SEGUNDA PARTE):

Posted in macrobiotica with tags on octubre 3, 2011 by circulodaikon

EL ORDEN DEL UNIVERSO: (SEGUNDA PARTE):

EL MUNDO ETERNO:

Desde siempre, en su percepción global del Orden del Universo, los sabios orientales sabían que nuestro mundo finito y relativo nació del mundo infinito, eterno y absoluto y que es nutrido por éste. Y enseñaban esta idea como principio de la vida.

Los siguientes libros: Maha prajna paramita hridaya sutra; Tao-Te-King; I-Ching; los Upanishad; la Biblia; Kojiki, etc. Describen sistemáticamente, podríamos decir, el Orden del Universo y todos hablan del génesis del mundo.

Cuando, por primera vez, los sacerdotes occidentales vinieron a propagar el cristianismo en el Japón, les dijo un gran señor: “mostradme vuestro Dios”. Así como no nos es posible mostrar nuestros sueños al prójimo, tampoco se puede mostrar a Dios. Pero hoy en día la mayor parte de la gente es miope o daltónica, como ese gran señor. En Occidente, ya desde la edad media. Muchas personas eran miopes. Comenzaron a luchar contra las religiones de manera sangrienta y espantosa, insistiendo que les “mostrara a Dios”y afirmando que “todo lo que es invisible no existe”.

Visite recientemente la ciudad de Nagazaki donde no se a olvidado una triste historia de amor entre una Japonesa que creía en el amor eterno y un oficial de marina Holandés que la abandonó, y allí también se rememora la historia de 54 mártires.

Todo eso no es más que una página de la historia de las luchas entre los que creen en el mundo infinito y el mundo finito. Dicho de otra manera, es la guerra entre los miopes materialistas y los ciegos espirituales. Durante las luchas entre la religión y la ciencia de la edad media, Galileo fue condenado como herético, Giordano Bruno fue ejecutado, Lucero y Calvino perseguidos, etc. Todos estos eventos son increíbles, es difícil imaginarse que puedan haber sucedido. Aún cuando Hitler y Mussolini hayan mostrado una actividad asombrosa, para la joven generación que vivirá dentro de 50 años, la suya no será más que una lejana página de la historia, aparentemente casi tan irreal como un sueño. El saber de Galileo y el del señor Japonés que ordenó las ejecuciones de Nagazaki, se limitaban al mundo visible, finito, relativo, y material, mientras que el mundo infinito les era desconocido. Aún si lo hubiesen previsto, no comprendieron la relación existente entre el mundo finito y la realidad. Por el contrario, para Lucero, Calvino, los mártires Japoneses o los sacerdotes que trataron de convencer al señor Japonés, sólo contaba el mundo infinito, a un punto tal que cerraban los ojos al mundo de la realidad cotidiana. Por consiguiente, no pudieron explicar la importancia del mundo eterno a los materialistas y éstos tampoco pudieron explicar a los espiritualistas la importancia del mundo relativo.

¿Por qué cierta época es materialista y por que otra es espiritualista? ¿Por qué cierto país es materialista y otro espiritualista? El Principio Único contesta esos interrogantes explicando la relación existente entre el mundo relativo (el mundo de “Sein”) y el mundo absoluto (mundo de “Sollen”).

Hoy en día vivimos una época en donde reina la Ciencia. Por lo tanto, os hablaré en primer lugar de la Ciencia.

Aristóteles fue el fundador de la Ciencia. La dividió en dos disciplinas: la del mundo finito y material y la del mundo espiritual (fuente del mundo material). Es fácil comprender la primera, ya que es concreta y se refiere al mundo visible. En consecuencia, muchos la han estudiado; dicho de otra manera, hubo cada vez más miopes.

Después de 1500 a 1600 años, esta disciplina material se impuso a la otra. Finalmente, en el siglo XIX, la ciencia alcanzó su era de oro. Pero entrando en el siglo XX, llega a un callejón sin salida.

Max Planck, fundador de la teoría Cuántica, dice que la ciencia tiene por meta la investigación del mundo de los sentidos. Este mundo comprende la tierra, planta, animal, individuo, humanidad, etc. Sin embargo comparado al absoluto, es muy pequeño, como un grano de polvo en la vasta mar o cielo. Aun si muchos otros granos de polvo parecidos aparecieran y desaparecieran, no influenciarían el cielo o la mar. El Absoluto, con toda su majestad, es toda la eternidad.

Ese absoluto, es llamado la Realidad. Esta es vasta, infinita, libre, irrestricta y eterna. Max Planck dijo que la ciencia debería también investigar y estudiar ese mundo de la realidad. Si es cierto que ha dicho eso, entonces la ciencia se da por vencida y, en ese caso, admitiría la existencia del mundo eterno e infinito.

Es evidente que solo existe un mundo infinito. Creer que el tiempo y el espacio son cosas diferentes es un error. Los dos son otro nombre para el mundo infinito que los genera. El mundo espiritual es también el mundo infinito. Es necesario conocer la identidad del mundo material y la del mundo espiritual. Esta debe ser nuestra concepción del mundo. En japonés y en chino, el mundo (sekai) significa el tiempo (se) y el espacio (kai) finitos, y el universo (utchu) significa el tiempo (u) y el espacio (tchu) infinitos. En términos búdicos, el tiempo infinito se lo denomina “mu-ryo-ju”(duración infinita) mientras que el espacio infinito es llamado “mu-hen-ko” (luz infinita).

A través de todo esto, comprendemos que el sueño es idéntico al espíritu, el espíritu al tiempo y al espacio, y el tiempo y el espacio al mundo eterno. Kant y Planck han reconocido que el mundo eterno es el soporte de la materia y del mundo material. Lo más importante es conocer la relación entre el mundo material y finito (mundo del hombre) y el mundo espiritual e infinito (mundo de dios), aunque en este momento no deseo discutirlo filosóficamente. Básteme simplemente decir y afirmar en esta circunstancia que, por grande y vasto que sea, el mundo finito no es más que una pequeña parte del mundo infinito.

Aún los que habitualmente no creen en Dios, le piden ayuda al decir inconscientemente ¡dios mío! Al hallar una dificultad.

Aún los grandes sabios del mundo finito, como Newton y Planck, percibían vagamente la existencia del mundo eterno, mundo de dios, aunque no haya podido ser demostrado lógicamente. Mas bien creen en dios sin ni siquiera caer en la cuenta. Esto significa que están influenciados por la gran fuerza viniendo del mundo infinito.

¿Por qué podemos gozar de la libertad, de la eternidad y de la infinitud en nuestros sueños o imaginación? ¿Por qué no es posible ir y venir entre el mundo infinito y el mundo finito?

¿Acaso esto no nos indica la existencia del mundo eterno a pesar de su aparente ambigüedad? ¿ No creéis que ese impalpable mundo infinito ha engendrado el mundo finito y relativo?

En un estado de pobreza total uno puede alcanzar la plenitud de la riqueza. Asimismo, la nada engendra el ser, o dicho de otra manera, el infinito engendra lo finito. Aún las personas más ricas no pueden partir hacia el otro mundo llevando su fortuna cuando mueren.

Sobre esta tierra existe un exceso de población, mientras que en el otro mundo no se formula ese problema. Desde el comienzo de este mundo, han nacido y muerto trillones y trillones de seres, y todos los muertos han sido aceptados en el otro mundo. Nadie ha oído decir que se le haya impedido la entrada a alguno de ellos. Es decir que el mundo de la muerte es también infinito, y no es más que otra denominación para el mundo de la eternidad, del sueño y del espíritu.

Desde siempre hemos utilizado las siguientes expresiones: “la muerte es un retorno”, “partir hacia el otro mundo”o “volver al más allá”. Eso es debido a que tenemos la convicción de que venimos del otro mundo, vivimos por un momento en este mundo y volvemos al otro. Si no fuese así sería demasiado penosa la idea de morir o la de irse solo abandonando a los seres queridos. Pero me parece que la muerte no debe ser tan dolorosa, mas bien pareciera que vivir es duro. A veces uno prefiere morir antes que sufrir. Mientras dormimos, olvidamos todo sufrimiento, tristeza, pecado, todo mal…Dice un refrán: “la muerte es la hermana del dormir”.

De hecho sufrimos, pensamos, lloramos, sólo porque vivimos. Después de la muerte no habrá sufrimiento, ni penas ni tristeza de este tipo. Se dice que la muerte es un apacible sueño eterno. Parece que el mundo infinito y absoluto sea calmo como el sueño. En el mundo infinito no seremos atormentados por las tristezas del pasado. Aún recordando las alegrías pasadas, nuestro corazón ya se estremecería de gozo. No experimentaríamos los dolores del pasado. El mundo de la memoria pertenece también al vasto mundo donde reina una tranquilidad infinita. Se entiende, el mundo del olvido es también infinito. La memoria es, para el olvido, lo que la vida es para la muerte. La memoria es la visión del mundo infinito para quien vive en el mundo finito. El olvido es, por el contrario, la imposibilidad de percibir el mundo infinito, o sea que, aquel que ya ha entrado en el mundo infinito, el mundo de dios o mundo de la muerte, conoce el olvido. Podríamos decir que el olvido es el hermano menor de la muerte.

Hemos venido del mundo del olvido al mundo de la memoria y, pasando por éste, retornaremos una vez más hacia el mundo del olvido. Aún los grandes hombres como Buda, Jesús, y Mahoma, desaparecen finalmente en ese mundo del olvido, lleno de infinita calma: ese mundo de la muerte. ¡que efímeros somos! ¡es inevitable! “aquel que vive, desaparece sin excepción alguna”. “aquel que es orgulloso durará poco”. “aquel que es feroz, será ciertamente destruido”

Tal es el orden del universo. Pero no por eso debemos, desesperados o angustiados, suicidarnos. Mas bien, debemos divertirnos y hacer que esta vida pasajera sea lo más alegre  posible. Pero eso es solo permitido a aquellos que perciben claramente la dirección hacia el país natal del cual todos provenimos.

Estos pueden divertirse en el mundo como jóvenes que viajan. Libremente pueden caminar, bailar y cantar. Los enfermos no pueden gozar el viaje. Es por su culpa. Debido a su avidez. La verdadera causa de la enfermedad es esa avidez que proviene de la ignorancia del orden del universo.

La avidez, la rapacidad, la obcecación, la arrogancia y el orgullo, son particularidades de los débiles. y todo eso proviene de la ignorancia o de la estupidez que son causadas por una nube que nos separa de la sabiduría.

Por naturaleza poseemos una sabiduría sin nubes, ya que hemos nacido en el mundo infinito y absoluto. Todos somos hijos del infinito, lo absoluto. La nube es lo que nos hace olvidar.

Esa nube es producida por la educación que nos hace creer que solo existe este mundo finito, material, parcial, efímero…Y en verdad, todo conocimiento humano es pecado, si no tiene como finalidad conocer el infinito, la eternidad, lo absoluto.

No obstante, el hombre ordinario no está calificado para culpar a aquel tipo de educación. En efecto, quien conoce el mundo del infinito es verdaderamente capaz de criticar positivamente esa educación. Y puede y debe, además, explicar el mundo infinito a quienes no lo conocen. Por eso no es justo atacar o culpar al prójimo. Por el contrario, debemos reprendernos y criticarnos personalmente. Si no lo podemos hacer, debemos por lo menos, rogar al infinito, al absoluto, implorando su ayuda. Porque poseemos el espíritu que es el mismo infinito, es decir dios mismo, lo absoluto mismo. Por consiguiente, si rogamos bien nada es imposible. Nos han enseñado: “querer es poder”.

Es bien natural que algunos sólo vean el mundo finito, material y visible, ya que este mundo finito existe. A decir verdad, esos son los verdaderos habitantes del mundo finito sobre el cual dominan principios del tipo “la prosperidad y la decadencia se suceden sin excepción”y “los que se encuentran y reúnen, deben necesariamente separarse”. Y los que reconocen el mundo infinito, además del mundo finito, no son sino extranjeros en el mundo finito. O bien son turistas, visitantes. No tienen derecho alguno a protestar contra los ciudadanos que tienen la nacionalidad del mundo finito y que lo dirigen. No les queda sino seguir a estos últimos sin decir cosa alguna. Pero cuando los ciudadanos del mundo finito encuentran una dificultad o un peligro, o cuando están cansados y se encuentran en un callejón sin salida (el mundo finito es siempre in callejón sin salida por lo que, siempre, inevitablemente estamos en un callejón sin salida), los extranjeros no deben sino ayudarlos e introducirlos en el mundo infinito. Hasta ese momento, a los extranjeros no les queda sino dedicarse a la autocrítica o al ejercicio de su fuerza moral en aras de no perder su calidad de ciudadanos del mundo infinito, delegados del mundo espiritual. Dicho de otra manera, no les queda sino cavar más profundamente el filón infinito de la felicidad.

Fuente: “el Orden del Universo”Georges Ohsawa

大根丸

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