Archivo para agosto, 2012

La potencia de la palanca simultánea

Posted in Tomio Kikuchi with tags on agosto 22, 2012 by circulodaikon

 

La simultaneidad constituye una palanca para la comprensión de la existencia: cuando usamos esta potente herramienta podemos desarrollar cada una de las preguntas focales del actual sistema de vida humana. Con la visión simultánea podemos encontrar respuestas efectivas y satisfactorias a estas preguntas. Por lo tanto, confirmemos lo que es simultaneidad.

Simultaneidad es relatividad

 Es un sinónimo de relatividad. Todo es relativo y la simultaneidad es una aproximación comprensible a esta globalidad omnipresente. Este entendimiento del orden de existencia puede ser muy sensibilizante y vitalizante, y estimulan la formación y función de una palanca que descarga mucha potencia con muy poco esfuerzo. La analogía entre la simultaneidad y la palanca es muy precisa y útil porque la forma/función de la palanca son claramente simultáneas y proporcionales. Un aspecto motiva y potencializa el aspecto antagónico.

Pero claro, la simultaneidad no es tan sólo un instrumento lineal y mecánico. Es una palanca vital rotatoria, en la cual la parte más pequeña (llamada resistencia) se transforma continuamente en la parte mayor y principal (llamada potencia). Así que, simultaneidad es transformabilidad porque todo lo que tiene un dorso tiene un frente y todo lo que tiene un principio tiene un final en este mundo relativo y transformable.

La simultaneidad confirma la transformación y la sintonización de cualquier cosa con todas las demás. Quienquiera que aplique esta confirmación puede realmente transformar lo que desee. Pero para alguien que ignore la simultaneidad, le es muy difícil el dirigir su propio destino y el fomentar su autorrealización o autoliderazgo. Es esa la razón por la cual decimos que la simultaneidad es la base de la existencia plena.

Simultaneidad es flexibilidad porque quien no reconoce dentro de la existencia la forma y función de la simultaneidad, podría fácilmente perder sensibilidad y flexibilidad personales, apegado como estaría a conceptos absolutos frustrantemente inexistentes. Si uno no posee adaptabilidad está en un callejón sin salida porque la adaptabilidad es una condición indispensable para sobrevivir en este mundo relativo, transformal y dinámico.

A medida que progresamos en nuestro autoestudio y confirmamos la palanca viviente que es cada uno de nosotros, podemos reconocer, en la simultaneidad, una clave para la dirección indispensable de nuestra existencia. Esto es especialmente valido en la confusa realidad sistemática de la sociedad moderna donde la mayoría de la gente siente gran dificultad para existir.

Por supuesto que esta palanca no intenta erradicar todas las dificultades. Muy por el contrario, pretende enfrentarlas efectivamente. Si alguien no siente dificultades en este mundo contradictorio, entonces, es insensible. Cualquier persona con un grado normal de sensibilidad no puede evitar sentir temor, simultánea y proporcionalmente, o al menos, sentir alguna duda acerca del mismo estado de estar viva, en medio de la relatividad.

Simultaneidad en el presente de la existencia diaria

 Para ilustrar este punto, sigue una lista con algunos ejemplos de aplicación práctica de simultaneidad en la vida diaria.

Esta es una lista de realización global, indivisible, proporcional y simultánea, aquí y ahora. No hay otro momento sino el presente en el cual simultaneidad se puede convertir en un hecho. Esta es una manera típica de representación del pensamiento en el lejano Oriente. Sin esta enseñanza pocas personas van a entender alguna vez la filosofía Oriental (o cualquier otra filosofía). Es una presentación de fenómenos y actitudes mutuamente Intercondicionados en la cual ninguna de las dos situaciones simultáneas puede faltar, ya que son indivisibles.

Desequilibrar para equilibrar

 No es de ninguna utilidad equilibrarnos física y mentalmente y apegarnos fanáticamente a tal estado imaginatorio. Nadie puede permanecer equilibrado para siempre. Por esta razón debemos estar siempre equilibrándonos conscientemente para desequilibrarnos de manera simultánea. La vida es un tiempo constante y continuo; un gerundio permanente, un proceso que jamás detiene su desarrollo. Se debe penetrar en este movimiento parcial y global de transformación. Es inútil buscar el equilibrio unilateral.

 

Tal vez sea por eso que es relativamente mejor el no acostumbrarse mucho a nada. Como cuando uno repite siempre los mismos actos. Si tenemos conciencia de esto, nos estaremos siempre acostumbrando y desacostumbrando. Para esto, una desvinculación relativa sería favorable. Pero, en cualquier caso es realmente imposible repetir exactamente el mismo evento o entidad, como imitaciones perfectas. Sin embargo, hay personas que imaginan que están imitando perfectamente y repitiendo con perfección absoluta. Y hay, del otro lado, personas que se preocupan mucho por nunca imitar a otra persona. Estas son también unilaterales porque el tipo negativo de imitación no es cuando uno imita a otra persona, sino cuando uno se imita a sí mismo sin autotransformación ni autodescubrimiento. El antónimo de formación no es deformación sino transformación. Esa debe ser una poderosa, resistente y flexible vibración para nuestra vida diaria.

Enfermarse para ser saludables

 Esta es otra simultaneidad que podemos practicar. Aquel que jamás a estado enfermo, débil, jamás podrá fortalecer su salud.

Salud sin enfermedad es una ilusión porque estas dos situaciones funcionan de manera simultánea, como si estuvieran agarradas la una a la otra. Esa simultaneidad ocurre fisiológica, mental y emocionalmente. Salud y enfermedad son simultáneas y la pregunta es en que proporción se manifiestan la una con respecto a la otra. Podríamos estar 55% enfermos o 55% saludables. Podemos escoger siempre entre estar enfermamente saludables o saludablemente enfermos. Cuando decidimos en qué proporción debe estar nuestra vida diaria, determinamos nuestra dirección y destino.

Repetir para descubrir

 Imitar para descubrir es otra realidad inevitablemente no dividida. Aun si queremos imitar algo que hicimos ayer, la menor diferencia inevitable nos colocará en un proceso de transformación.

Muchas personas desprecian fanáticamente la imitación a favor del descubrimiento, pero el hecho es que la imitación es la base de casi todo. Somos imitadores desde el momento del nacimiento e inclusive desde antes. Al principio aprendemos de nuestra madre. Y el aprendizaje está siempre basado en la imitación. Sólo imitando podemos desarrollar algún poder de descubrimiento y tanto el descubrimiento como la imitación funcionan juntos y simultáneamente. Es también (de hecho como cualquier otra cosa), un asunto de proporciones: ¿descubrimos más de lo que imitamos o imitamos más de lo que descubrimos?

Cuando argumentan contra la indispensable imitación, algunas personas unilaterales abogan por algo llamado “creatividad”. Pero en este universo relativo no podemos crear nada, porque todo ya ha sido creado. Descubrir el universo y sus innumerables transformaciones sería más que suficiente.

La acumulación indispensable para la aplicación

 Otra simultaneidad es la de cargar y descargar. Cualquiera que se dedique a acumular cosas, sin saber como descargar, no va a ir muy lejos sin estallar. Esto es valido para las emociones, para las cosas materiales, los problemas, las virtudes, ¡todo!

Por supuesto, quien nunca acumula nada y siempre descarga su energía para existir, tendrá que encarar su propia inexistencia.

Esta última comparación es semejante a la de descanso/actividad. Hoy por hoy, en las grandes ciudades modernas, difícilmente alguien tiene algo de actividad física. Y de otra parte, ¡no hay casi descanso mental! Ésta es una seria amenaza para la vitalidad normal.

Criticar para proteger

 Otra simultaneidad indispensable es la de alabar para criticar. Si alguien no puede criticar, entonces tampoco puede alabar. Pero la persona que puede criticar es precisamente la única cuyo elogio tendrá algún efecto. En la relación matrimonial, entre amigos o en la esfera de las relaciones comunitarias, si no hay una función simultánea de elogio y crítica, entonces esta relación será falsa y no puede generar criterio. Es muy obvio que si no hay diferencias en las relaciones entre las personas, nadie va a aceptar al otro, a no ser por una actitud hipócrita y sin valor. De ahí que digamos que nuestro mejor amigo es nuestro peor enemigo. Por supuesto que depende de la clase de amistad. Una amistad parcial, muy aduladora, no puede provenir de un amigo verdadero. Podemos confirmar que la única forma de fortalecer la amistad, es a través de la enemistad consciente, simultánea y proporcional.

Una persona que teme fortalecer su enemistad, probablemente temerá también profundizar en la amistad. De allí que este tipo de “amigo” generalmente tiene una actitud aduladora, dentro de una relación humana sin fruto alguno.

Analizar para sintetizar

 Debemos siempre mantener la simultaneidad entre lo que es global y lo que es parcial. De ahí que el analizar para sintetizar es obviamente algo que se debe tener siempre en la mente y en la acción.

Es exactamente debido a una constante falla en la observación de esta importante simultaneidad, que la medicina moderna no funciona como terapia.

La actitud médica moderna es solamente la de “sanar” quitando síntomas parciales de la enfermedad, sin examinar ni tratar al organismo enfermo global como un todo. Por otra parte, no es aconsejable tratar de aplicar tratamiento usando solamente una visión global, basado sólo en una percepción cósmica o metafísica y sin considerar la diversidad de factores parciales específicos y concretos que contribuyeron a desarrollar la enfermedad.

Dependencia para la independencia

 El depender para ser independiente es otra simultaneidad que puede aplicarse a cualquier sujeto. Una persona no debe desarrollar sólo el lado dependiente hacia la orientación o las enseñanzas de otro. Por supuesto, hay una parte que depende de la mayor experiencia de los otros pero, proporcionalmente, debe existir una función independiente. Tanto la autoeducación aislada como la mera autodirección son situaciones incompletas que nunca darán fruto.

Seguir para liderar

 ¡Los líderes son auténticos seguidores! ¡Eso es algo difícil de hallar hoy en día! La mayoría de las personas ignora en la actualidad que el mejor líder es precisamente aquel con mayor capacidad de seguimiento. Es la misma relación que existe entre enseñar y aprender, donde el mejor alumno es aquel que puede enseñar y el mejor maestro es aquel que nunca termina de aprender. He ahí porqué se dice que quien anhela ser líder nunca podrá ejercer un liderazgo auténtico. De otra parte, aquel que siempre está dispuesto a aprender y a seguir, mantendrá siempre la condición básica para el liderazgo y la enseñanza. El mejor discípulo, aun cuando no quiera convertirse en líder, recibe inevitablemente la misión de dirigir y educar. Este es un criterio simultáneo muy útil que puede servir como inmunización verdadera contra los líderes charlatanes.

Ser rigurosos para ser clementes

 Pocas personas en la sociedad occidental actual se dan cuenta de la simultaneidad del rigor y la clemencia. Pero ese es precisamente uno de los fundamentos de la enseñanza formal y no formal en Japón. El mismo profesor Georges Ohsawa hizo mucho uso de esta simultaneidad en su escuela de Tokio. Acostumbraba decir: “!¿Así que usted no obedece?!” ¡¡¡Entonces empaque y váyase de esta escuela en cuatro minutos!!! Y en tres minutos el profesor Ohsawa pedía a alguien que arrojara las pertenencias de esa persona por la ventana. Si el hecho ocurría por la mañana, en la tarde el profesor Ohsawa estaría dando vueltas preguntando a la gente dónde podría estar el expulsado a esa hora. Y se preguntaba cuando regresaría a la escuela. Si no regresaba, entonces el profesor Ohsawa lloraba. Y cuando el estudiante era lo suficientemente valiente para regresar, era gratificado con el mayor de los afectos. En esos días en la Maison Ignoramus, viviendo bajo el mismo techo con el profesor Ohsawa, aprendimos la simultaneidad de ser tolerantes para ser rigurosos.

Sólo aquel que puede ser tolerante puede justificar la aplicación de su severidad. De forma análoga, sólo aquel que fue entrenado con rigor, puede sentir la necesidad y el afecto de la indulgencia.

 

Meditar para actuar

 Otra simultaneidad es la de meditar y confirmar.

Por todo el mundo está diseminada ahora la manía de la meditación. La meditación a sido muy mistificada. Por supuesto, es recomendable meditar, pero sólo mientras pueda existir una confirmación del efecto de esa meditación. Si la meditación no trae resultado alguno, entonces, ¿para que meditar? Sin efectos confirmables, ¡la meditación se convierte en un soñar despiertos, en un escape de la propia realidad!

Entristecerse para ser feliz

 Si una persona no tiene cierta sensibilidad generada por la tristeza, entonces nunca podrá conocer la dicha verdadera. Por otra parte, sólo una persona que ha conocido qué es la felicidad, puede sentir una profunda pena.

Empobrecerse para enriquecerse

 Otra función simultánea que es muy visible es la de volverse pobre para volverse rico. Nadie puede ser totalmente feliz con el dinero, porque cuando alguien se vuelve rico, inevitablemente se hace más pobre. Aun si no fuera en términos materiales, es muy obvio que quien se enriquece materialmente se vuelve pobre en lo intelectual o en algún otro campo. Por oposición, cuando una persona se empobrece en términos materiales, automáticamente gana en conocimiento o intelecto. Debemos convertirnos, entonces, en gente rica pobre o en personas pobres ricas.

Contaminar para purificar

 De nada sirve protestar contra la polución porque la función de la purificación es relativa e inseparable de la función de contaminación. Los ecologistas, los naturistas y los ambientalistas, con su campaña mundial a favor de la pureza desprovista de contaminación, terminan generalmente favoreciendo intereses comerciales e industriales sin escrúpulos, si ignoran esta simultaneidad y la forma en que funciona. ¡El catastrófico problema de la contaminación extrema por todo el planeta no se va a resolver tratando simplemente de erradicar la suciedad y haciéndole publicidad a la limpieza! La existencia de la pureza sólo puede tener función en un ambiente contaminado. Por tanto, la causa de la polución no es la ausencia de limpieza. Muy por el contrario, cuando más limpio un ambiente, más fácil es de ensuciar. El problema de la polución exagerada (y de hecho, de cualquier otro problema de exageración y de exceso) se origina en la ignorancia de la relatividad de la existencia y en el diluvio de publicidad e información que engatusa a la gente con conceptos parciales, absolutos, inexistentes e inalcanzables como la felicidad sin tristeza, la paz sin violencia, el desarrollo sin miseria, la pureza sin contaminación, la naturaleza sin artificialidad, etc.

Ayunar para comer

 Ayunar y comer forman otra simultaneidad inevitable. Sólo aquel que tiene experiencia en no comer, puede en realidad comer adecuadamente. Si alguien jamás ha ayunado, no puede saber qué significa comer ni puede darle el valor correcto a la comida y a la nutrición. La persona que nunca ayuna no puede determinar y ni siquiera sentir la necesidad de comer. El sólo comer sin ayunar es tan inadecuado para la conservación biológica como el ayunar sin comer. Es sólo una cuestión de proporcionalidad entre los dos.

Perder para ganar

 Esta es otra simultaneidad importante: perder para ganar. Ganar siempre no nos da la posibilidad de ir a parte alguna. Si una persona no ha tenido la experiencia o la amenaza de perder, nunca podrá ganar y mantener lo que ha ganado. Una persona que nunca pierde, jamás puede ganar. Puede pretender ganar, pero, en realidad, alguien que siempre está ganando, simultáneamente  está siempre perdiendo. Esto no se refiere sólo al dinero o a cosas materiales sino a cualquier tipo de enfrentamiento. Ésa es la razón por la cual en las artes marciales de Oriente, se aprende primero a perder. ¡Perder es ganar!

Desanimarse para entusiasmarse

 Otra simultaneidad que podemos aplicar es la de entusiasmarnos para  desanimarnos. Mucha gente se entusiasma por algo sólo mientras conoce los aspectos más triviales del objeto de su entusiasmo. Luego se desilusionan exageradamente. Por ejemplo, aquellas personas que se entusiasman con un maestro o con un gurú pero no saben prácticamente nada de lo que sucede tras bambalinas en la vida diaria de ese líder. Y claro, el líder mismo trata de mostrar sólo su lado entusiasta, haciendo caso omiso de la transformabilidad de la existencia. Cuando el alumno o discípulo empieza a descubrir la parte oculta de su maestro, cae en una desilusión extrema. En nuestra vida relativa, al entusiasmo siempre le sigue la desilusión.

A muchas personas también les entusiasma la libertad, ignorando o menospreciando el hecho de que la libertad es el fruto de la máxima restricción. Otros se entusiasman en su pasión por otra persona.

En cuanto a eso, hay un viejo adagio en Oriente: “La profunda pasión de un joven por una mujer es una pasión por la apariencia de esa mujer”. Así, cuando germina esa clase de pasión aparente, es aconsejable imaginar un aspecto igual de real pero opuesto a aquel que resulta atractivo. Por ejemplo: “Esa mujer de mis sueños, tan elegante, delicada, encantadora y arrebatadoramente bella…también defeca.” Quizá de esa forma, un embrujado joven pueda reconocer una apariencia más global en esa mujer y sea capaz de asumir una visión más razonable y autocontrolada.

Siempre que analizamos el otro lado de la atracción aparente podemos descubrir cosas horriblemente desagradables, cada gran virtud tiene un enorme defecto escondido detrás. Si una parte se muestra muy atractiva, habrá una parte fea que le corresponde. Ese es el orden relativo de todas las cosas. Si uno no quiere quedar muy desilusionado, todo lo que tiene que hacer es no entusiasmarse parcial o exageradamente con algo. El fanatismo es el extremo del entusiasmo y puede fácilmente convertirse en su opuesto.

Ser ignorante para entender

 El ser ignorante para entender es otra simultaneidad interesante. Cuando una persona entiende más cosas, tiende a ignorar también más y más cosas. Si no ha aumentado la ignorancia, entonces el aumento en comprensión es falso. Esto porque la motivación básica para aumentar la propia comprensión es la confirmación creciente de la propia ignorancia. Ese punto de vista y esa actitud paradójicas son la clave y el secreto para la comprensión global. Esta fue la razón por la cual el profesor Georges Ohsawa, el fundador de la macrobiótica, llamó a su escuela “La casa de los ignorantes”.

Simultaneidad sin fin

 Hay un sin numero de ejemplos de simultaneidad que se pueden confirmar fácil (y también difícilmente) en la vida cotidiana:

Limitar para expandir

Libertar para condicionar

Rechazar para aceptar

Terminar para empezar

Protestar para apoyar

Amenazar para proteger

Atacar para defender

Excluir para incluir

Rechazar para acoger

Comunicarse en monólogo

para dialogar

Privatizar para socializar

Interiorizar para exteriorizar

Rehuir para enfrentar

Materializar para espiritualizar

Teorizar para practicar

Agravar para suavizar

Ser implacable para ser benevolente

Retroceder para avanzar

Centralizar para descentralizar

Volver difícil para facilitar

Sufrir para disfrutar

Autosacrificarse para autoperdonarse

Reprender para alabar

Planear para ejecutar

Imaginar para concretar

Pensar para proceder

Preparar para aplicar

Ejemplificar para entrenar

Ensayar para confirmar

Caer para levantarse

Desilusionarse para encantarse

Morir para vivir

La simultaneidad no es sólo teoría. Es una confirmación de nuestra existencia relativa. El hecho de que alguien nazca es la condición fundamental para la existencia de la muerte de esa persona. Y durante su vida, enfrentará inevitablemente las crisis de nuestra existencia efímera. Es esta crisis de la existencia vital/mortal lo que motiva nuestro desarrollo como seres humanos. Es tonto tratar de negarlo: todo lo que sube tiene que bajar. Nadie puede estar en la cima todo el tiempo.

¿Podría existir alguien que sintiera un inagotable gozo de vivir? Quizá todos los deseos de una persona pueden alcanzarse con toda la suerte y satisfacción posible, dinero, buena casa, una familia estimulante y no tener absolutamente precariedad alguna. Pero sería imposible para esa persona haber conseguido todos estos beneficios sin absolutamente ninguna lucha o riesgo.

¿Sentiría alguna atracción por todos estos aspectos aparentemente benéficos si no enfrentara la constante amenaza de perderlos? ¿O si la mayoría de las personas restantes no sintieran la carencia de estas cosas?

El Principio Unificador lo explica muy bien:

“Todo lo que tiene un frente tiene un dorso”.

“cuanto mayor el frente, mucho mayor es el dorso”

 

Por tanto, si hay una persona que se sienta plenamente satisfecha de una vida fructífera, útil y significativa, sin asomo de pena o de arrepentimiento, ni el menor signo de cansancio, entonces, o bien esta persona está extraordinariamente desarrollada y perfeccionada, o es una persona perfectamente equivocada, o tal vez sea muy insensible.

No tiene sentido buscar solamente la posesión de la salud sin la amenaza de la enfermedad, ni es razonable buscar la paz sin la amenaza de la guerra. Porque precisamente, cuando uno siente la amenaza de guerra o los síntomas de la enfermedad, es cuando tiene necesidad de descubrir las condiciones de concreción de la paz y la salud. Sólo cuando la guerra amenaza, se siente lo que significa la paz. De la misma forma, es inútil tratar de hallar la felicidad sin basarse en la desdicha, o el equilibrio sin el ritmo que da el desequilibrio, o la dicha sin la sensibilidad que da la pena. Sólo aquel que ha sufrido en medio de una terrible guerra, puede estar hambriento y sediento de paz. Aquel que no ha sentido la miseria de los efectos de la guerra, sentirá sólo el valor superficial de la paz y, en la mayoría de los casos, despreciará el mantenimiento de las auténticas iniciativas de paz.

Fuente: introducción a la relatividad absoluta & macrobiótica

Tomio Kikuchi

 Circulodaikon  大根丸

 

VIBRACIÓN ES PALABRA

Posted in Tomio Kikuchi with tags on agosto 4, 2012 by circulodaikon

 

Cuanto peor es la situación, más profunda y dinámica es la evolución:

 ¡vivapalanca! La palanca es la confirmación más potente, más vibrante de la forma/función. No existe otra forma/función más importante dentro de nuestro mundo formal/funcionalmente evolucionado.

Traje un libro publicado recientemente, que investiga la vida de los monos. Es impresionante la evolución del mono presentada por esta investigación. El mono también está evolucionando. Dependiendo de la estimulación tecnológica que se le aplique al mono, éste muestra una evolución notable, indiscutible. A pesar de la capacidad evolutiva que se aprecia en el mono, muchas personas están presas del condicionamiento mitológico religioso, y tienen dificultades para aceptar nuestro origen simiesco.

Sin embargo, la realidad no permite que las personas permanezcan presas por el pensamiento formal, porque la actividad funcional de la naturaleza está aumentando cada vez más. Esta actividad se aprecia incluso a través de varios fenómenos destructivos, degenerativos, caóticos, catastróficos. En la naturaleza poderosa, todo está ligado y una pequeña provocación puede producir una gran catástrofe. Por esa razón, el miedo y la inseguridad aumentan cada vez más. La realidad se está volviendo cada vez más insegura. Esto es maravilloso. Quien enfrenta un proceso inseguro, más caótico, intranquilo, enfrenta un proceso más evolucionario. Cuanto peor la situación, más profunda y dinámica es la evolución. Empeorar es realmente mejorar. Si una situación no empeora, no mejora. Por eso, nosotros ayudamos a empeorar: no sirve de nada querer salvar a las personas; para ayudar tenemos que hacer que las cosas empeoren. En todo caso, lo importante es mantener el control del destino propio, aunque sin la llave, esto es imposible.

El paraíso es libre. Sólo en el infierno se usa llave

 En uno de los miniseminarios que realizamos cada mes en nuestra escuela, presentamos una ilustración que mostraba un mono con una llave en la mano. Quería significar que le mono evolucionó cuando encontró la llave.

Hicimos esta aproximación al tema, inmediatamente después de mi llagada de Europa, donde confirmé la evolución de aquel otro mono evolucionado, San Pedro, que sostiene la llave del cielo en esa célebre escultura tallada por Miguel Ángel, que existe en la plaza del Vaticano. En la misma plaza esta la estatua de Pablo. Pedro aparece sosteniendo una llave y por eso lo tome como ejemplo para desarrollar en tema de la llave evolutiva. Pedro es igual que un mono: no debemos, de manera arrogante, creer que porque somos homo sapiens, somos muy diferentes de un mono; definitivamente no lo somos. ¡Es impresionante! Una estimulación efectiva de la función cerebral desarrolló al mono: el mono no está exento de desarrollar nuestra posibilidad humana.

El mono comenzó a evolucionar cuando encontró la llave ¿Cuál fue esa llave?

Dice la gente que la llave que Pedro sostiene es para abrir la puerta del cielo. ¡Eso no es cierto! El paraíso no tiene llave; sólo en el infierno se usa llave. El paraíso es libre, no hay allí ningún problema para el que sea necesario usar llave. La llave está relacionada con la seguridad. El lugar que no tenga seguridad es el que realmente necesita de llave.

¿Habrá inseguridad en el paraíso? Si es inseguro, ya no es paraíso. Fue Jesucristo quién entregó a Pedro la llave que abre la puerta del paraíso. Eso se puede entender, pero hay que corregirlo en la práctica. No estamos negando el paraíso. El paraíso no está desligado de este mundo: él existe en nuestra vida cotidiana. Por eso el paraíso está ligado con la realidad. Si la realidad es paradisíaca/infernal, entonces tenemos que usar la llave.

Cuando observamos, la llave maestra psicosomática es la más poderosa

 Llave es sinónimo de seguridad, de secreto, también de posibilidad. El lugar que no tiene llave no tiene seguridad. La llave material ofrece cierta seguridad, pero no funciona porque el ladrón profesional tiene la llave maestra que le quita el secreto a cualquier cerradura. En lo material, ningún lugar tiene seguridad suficiente.

La característica de la llave más segura, más poderosa relativamente, es el control. El sinónimo de llave es control. Seguridad es control. Donde no existe control no existe seguridad. La función de la llave es el control. Quien no se sabe controlar no está funcionando como llave.

Llave es palanca. La llave es una forma/función de la palanca. La parte pequeña es la que se aplica en la cerradura y la parte grande es la que facilita el acto de girar, de hacer funcionar la llave utilizando el mínimo de fuerza, girar es mover. La función del la palanca potente es “mínimo esfuerzo para máximo de realización”. La llave es una de las formas/función de la palanca más simple. Realmente, la función de la llave es apalancar. Sin llave no tenemos posibilidad de relacionarnos. Cuando comparamos las diversas llaves que utilizamos, la más importante, la más funcional, la más poderosa, es la llave maestra. Sin embargo, no estamos hablando de la llave maestra material, sino de la llave maestra psicosomática, que existe de manera simultánea, ligada, en los campos físico y metafísico.

 

En los animales, el punto más sensible a la estimulación es el apetito

 La llave maestra psicosomática es la llave verbal. El comienzo de la evolución del mono hacia el homo sapiens ocurrió cuando aprendió a utilizar la llave verbal. Esta posibilidad increíble fue confirmada por las investigaciones científicas realizadas en el campo de la primatología. Podríamos decir que la primatología confirma que nosotros somos primos biológicos del mono.

La potencia del reflejo condicionado del chimpancé es impresionante. En general, la aplicación del reflejo condicionado en la estimulación del lenguaje, de la vibración, de la valvulación fonética de los animales encuentra un resultado difícil de creer, milagroso. Palabra es vibración. La aplicación de la vibración verbal para estimular la sensibilidad instintiva del mono y de todos los animales es impresionante.

Podemos confirmar el resultado de la aplicación de la palabra en los animales cuando observamos el desarrollo de la flexibilidad artística en los espectáculos de circo. Lo más impresionante es que el entrenador de los animales consiga todo eso usando la palabra. Yo tuve la oportunidad de ver el entrenamiento de varios animales que mostraban una evolución impresionante, y confirmé que esta evolución estaba relacionada con la palabra y con la sensibilidad instintiva. La sensibilidad instintiva que predomina en nuestra existencia psicosomática, el primer deseo, la primera satisfacción, la primera categoría de deseo, es el hambre. En este sentido, en los animales, el punto más sensible a la estimulación es el apetito. Por esta razón, la primera regla de adiestramiento de los animales es: si el animal no acepta el condicionamiento verbal del entrenador, no recibe comida. Esto es verdaderamente terrible.

 

Nosotros somos palancas musicales vivas

 El mono comenzó a evolucionar cuando descubrió el uso de la palabra, de la palanca verbal. La palabra es una palanca que tiene la función de apalancar verbalmente, vibratoriamente, y su resultado es verdaderamente milagroso. Por esa razón, el encuentro con la vibración superestimulante de la naturaleza –vibración es palabra, lenguaje- es el encuentro de Dios. Nuestro instrumento musical cerebral se desarrolló a través de innumerables encuentros útiles, relacionados por la estimulación penetrante de la palabra. Nosotros somos un instrumento musical que cuando es tocado muestra un reflejo rítmicamente influyente.

El ritmo descontrolado es peligroso, nosotros somos palancas musicales. La música tiene una función apalancadota que llega al corazón. Realmente, sin palabras es imposible desarrollar ninguna relación, bien sea interna o externa. La base de todo es la palabra.

 

Extracto: “naturaleza mucho más poderosa que Dios”

Tomio Kokuchi

 

大根丸

 

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