Archivo para septiembre, 2012

LA PALANCA VIVA

Posted in Tomio Kikuchi with tags on septiembre 25, 2012 by circulodaikon

Lo que tiene forma/función actúa como palanca

 La forma/función humana está más relacionada con la forma/función rotativa de la  potencia hidroforme. La potencia hidroforme es la base de nuestra existencia, porque la forma/función de nuestro planeta individual depende básicamente de la rotatividad sanguínea. La sangre es rotativa: sale y regresa al corazón. La circulación tiene forma redondeada: la sangre vuelve al origen. La sangre controla el 80% de la forma/función básica de nuestro organismo, que tiene el 80% de líquido. La sangre acidificada implica ya una perdida de proporción, una perdida del control del desequilibrio sanguíneo. Sin embargo, todo es desequilibrado y la sangre es siempre o más alcalina o más ácida. La palanca sanguínea realmente funciona con sangre más alcalinizada. El desequilibrio es el responsable de movilizar la interconexión dinámica de las sustancias sanguíneas, la proporción sanguínea.

 El desequilibrio está relacionado también con otras funciones metabólicas. Todo es palanca, desequilibrio. El desequilibrio moviliza todas las funciones detalladas, desequilibradas, apalancadas de nuestra fisiología, como por ejemplo en la válvula que funciona en cada ramificación de las venas y que determina la dirección de la circulación.

 Todo tiene válvulas. Todo tiene como base la forma/función de la palanca. Lo que tiene forma/función actúa como palanca; tiene en sí el control independiente de la palanca.

 Incluso las investigaciones del campo genético están confirmando que la forma/función es autoapalancamiento. Lo que no tiene forma/función no existe. El sinónimo de existencia es apalancamiento. Cuando algo pierde la función de la palanca desaparece. Cuando la persona muere, la palanca queda invertida, pierde la función: la palanca cardiaca, que desequilibra equilibrando, queda parada. Cuanto más nos movemos, más nos desequilibramos; cuanto más nos desequilibramos, más sangre bombea la palanca cardiaca, acelerando el proceso de la circulación.

 Todo existe como forma/función del desequilibrio reequilibrante. Así se hace el control de nuestra existencia, formal y funcionalmente. Por causa de la forma/función de la palanca que funciona dentro de nosotros, somos existencias apalancadas. Cuando perdemos el control del apalancamiento de nuestra forma/función, nos enfermamos, nuestro destino se vuelve decadente.

 

 

 

A quien vive en conexión con la naturaleza no le falta nada

 Pues bien, Dios es una pequeña palanca, y la naturaleza una gran palanca. El combustible de la naturaleza es el movimiento, el cual, naturalmente, asimilamos. El combustible se encuentra, de forma natural, en la naturaleza; no es necesario buscarlo. Por ejemplo la inspiración es una forma de obtención de combustible. Dentro de la naturaleza existen, en abundancia, combustibles gaseosos, líquidos y sólidos, que pueden ser asimilados fácilmente. A quien vive en conexión con la naturaleza no le falta nada, ni siquiera alimento. Las personas se preocupan por la falta de comida debido al desconocimiento de la abundancia de la naturaleza. En ella encontramos todas las cosas necesarias, que ni siquiera necesitamos pagar.

 Los animales sobreviven en la naturaleza y no necesitan preocuparse de los negocios: lo que es necesario no es negociable. La vida de tipo más natural, más ordinaria, normal, básica, es menos dependiente. Dependencia y ligazón son diferentes. La persona dependiente es aquella que está aislada y depende del sistema. La persona que está interligada no es dependiente. Pero para lograrlo debe estarse controlándose siempre independientemente.

 Por esta razón estamos utilizando el término Inter.-independiente. La naturaleza tiene ya cierta forma/función independiente. Cada vegetal tiene, desde el estado de semilla, su control independiente. Nosotros también somos semillas, semillas animales, y cuando desarrollamos un estilo de vida más vinculado con la naturaleza, podemos encontrar una satisfacción más independiente de nuestras necesidades.

 La naturaleza es muy rica: dentro de ella no falta nada. Sin embargo, la persona que vive apartada del sistema natural no va a encontrar nada de esta riqueza. Por este motivo yo siempre estoy diciendo que el sistema muy artificial de la ciudad es un desierto de concreto. En él es difícil encontrar las cosas necesarias gratuitamente: es necesario pagar. En este sistema de vida artificial, es necesario pagar por todo, hasta por el agua. En cambio, quien vive entre la vegetación no necesita pagar.

 

Quien se liga con el desierto sobrevive comiendo insectos y aves

 Yo siempre me preguntaba cómo sobreviven esos pueblos habitan en el desierto. Allá no funciona el dinero, no existe el comercio. Realmente, la vida en el desierto es más natural. Incluso en aquella situación tan difícil del desierto, quien tiene sintonización con la naturaleza logra sobrevivir y hasta encuentra comida que pasa volando de aquí para allá. En el desierto existen palomas, gansos; son rápidos; fácilmente atraviesan el desierto. En cambio el ser humano, andando a pie, caminando, se demora; sin embargo, cuando se liga con la vibración de la naturaleza, gracias a la variedad de insectos, de aves, no muere, sabe escapar, rápidamente llega a un oasis.

 El habitante de la ciudad, con su instinto degenerado, muere cuando se pierde en el desierto; en cambio, quien habita el desierto tiene sensibilidad instintiva y percibe –como los animales- a dónde tiene que ir. Aún así, tarda en llegar a un oasis. Para remediar esta dificultad de llegar a un oasis, basta acompañar a otros animales, por ejemplo el camello. El camello es el compañero natural del hombre del desierto, al igual que el carnero. Ellos tienen un instinto maravilloso. El camello logra almacenar entre 50 y 100 litros de agua de una vez. Luego de abastecido, permanece muchas semanas sin tomar ningún líquido.

 El ser humano inteligente acompaña a estos animales, los cuida, pues su relación con ellos es interdependiente. El hombre respeta al camello porque tiene un estilo de vida que depende de este animal. Todo sucede normal y naturalmente. Cuando el hombre percibe que sus reservas se están agotando, y necesita resolver el problema del hambre, usa alguna forma de palanca, por ejemplo la honda. En cualquier lugar del desierto se encuentran palomas. Ellas no mueren en el desierto: pueden llegar rápidamente, como un avión jet, a cualquier lugar donde encuentren las cosas que necesitan.

 Los pájaros juegan en el desierto. Cuando ellos llegan, el hombre del desierto, que los espera escondido, los captura. El habitante del desierto sabe cómo capturar esos pájaros. Usando una palanca –la honda- David ya cazaba pájaros en el desierto, tal como lo hacen los hombres de hoy.

 La honda es un arma muy simple. Los movimientos utilizados para la aplicación efectiva de la honda son desequilibrados. El movimiento para girar la honda no es circular. Con la potencia que adquiere a través del movimiento, del desequilibrio, la piedra lanzada por la honda pega en el blanco escogido. Practicando, practicando con la honda, el hombre del desierto acierta infaliblemente en su presa.

 

Sensibilidad es utilización de todos los tipos de

palanca

 Cuando estuve en Israel, vi a algunos habitantes del desierto asando palomas en una hoguera que habían encendido con una lente. Es interesante estudiar la lente. La lente es un ejemplo de focalización. Focalización es fogalización. Pues bien, por medio de la lente y utilizando estiércol seco de camello, encendieron una fogata en la que asaron el producto de su cacería. Realmente, en el desierto todo es simple, natural, normal.

 Hasta la langosta sabe sobrevivir en el desierto. En el desierto hay nubes de langostas que vuelan rápido. Los hombres del desierto también comen langosta y otros insectos. Cerca de los oasis viven abejas de la que ellos extraen miel, que utilizan para comer con las langostas secas. El apóstol Pablo y otros líderes, como Juan el bautista, comían langosta con miel.

 Yo también comí. Durante mi infancia, en Japón, yo agarraba langostas, por las cuales me pagaba mi madre. Ella me decía: “Si usted captura un vaso de langostas, le pago un Yen”. Yo salía a cazar y volvía a casa con muchas langostas que mi mamá cocinaba rápidamente al vapor y después ponía a secar al sol. La langosta es de muy buena calidad nutritiva.

 La naturaleza ofrece de todo. Incluso las lombrices, las hormigas y las abejas son comida. Las personas acostumbradas a un tipo de comida más artificial, sólo sienten satisfacción con sensaciones más artificiales. Pero la persona que tiene instinto más normal, natural, no va a sentir extrañeza.

 Quién esta en un proceso de degeneración de la sensibilidad, con seguridad va a perder el control de su forma/función, porque sensibilidad es utilización  de todos los tipos de palanca. Todo lo que tiene forma/función tiene fuerza milagrosa.

Todo es fácil para quien sabe utilizar la palanca

 La palanca es una forma/función milagrosa. Realizamos un encuentro en nuestra escuela en Mairiporá inmediatamente después de nuestro viaje a Israel. El titulo de aquel encuentro fue “Todo es fácil para quién sabe utilizar la palanca”.

 Realmente, todo es fácil para quién sabe utilizar la palanca; para quién no sabe, todo es difícil. Hoy en día todos andan diciendo: “¡Es difícil!”o “¡No es fácil!”. Esta es una expresión habitual. Quien así habla es una persona que no sabe utilizar la palanca. Para quien sabe, todo es fácil.

 La ilustración del afiche de aquel encuentro puede explicar mejor lo que estamos diciendo. En ella esta el pequeño David y el gigante Goliat, hombre monstruoso. La forma, el aspecto de Goliat era terrible y además, tenía mucha experiencia. Goliat era guerrero, comandante del ejército de su tribu, y quería atacar la tribu de David. Sin embargo, aquel muchachito milagrosamente derribó a aquel guerrero experimentado cuya vibración de monstruo dejaba amedrentados a los soldados del Rey Saúl. Los soldados de Israel se sentían anticipadamente derrotados por la tribu de Goliat; por mantener contacto con Egipto, que ya había desarrollado la utilización del hierro, los soldados de Goliat estaban mucho mejor armados. Los hebreos todavía estaban en la fase de la utilización del cobre, que es un metal menos resistente.

 Por todo lo anterior, la situación de los soldados del Rey Saúl era casi de rendición. No obstante, David salvó a su tribu. ¿Cómo lo hizo? El Rey Saúl dijo que le iba a prestar un arma a David, tal vez una espada, para enfrentar al monstruoso adversario, pero David dijo que no la necesitaba, que él había aprendido a manejar la honda.

 La honda es una palanca fundamental, simple: tiene una parte corta y una larga y utiliza únicamente piedras como munición, nada más que eso. Las piedras se encuentran en cualquier lugar, incluso en el desierto.

 En aquel momento dramático, para proteger a su tribu, David aplicó sobre Goliat la experiencia que había adquirido en la utilización de la potencia milagrosa de la palanca rotativa. Esta potencia se manifiesta por medio del movimiento, del desequilibrio.

 En aquellos tiempos, el carnero era el recurso principal para la supervivencia de los pueblos del desierto, y los pastores tenían la responsabilidad de proteger los rebaños de su tribu de los leones y de otros animales que habitaban el desierto. Según la historia, fue David quién descubrió la función de la honda como arma más funcional que formal, muy adecuada a la realidad del pastor.

 Pues bien, David aprendió a utilizar la honda como arma de defensa; entrenaba solo, aprendía natural y normalmente en medio de la naturaleza amenazante, mientras cuidaba de su rebaño. Nadie sabía lo que él había aprendido y, por esa razón, el pueblo de Israel no creyó que él pudiera enfrentar al gigante simplemente con una honda. A la hora del duelo, dos hermanos le dijeron a David que se callara y más bien se largara, argumentando que él no estaba en condiciones de enfrentar a Goliat. Sin embargo, el Rey Saúl se había dado cuenta de que David tenía una vibración diferente de los demás y le dijo que experimentara. Fue entonces cuando ocurrió el efecto de la aplicación de la palanca, y Goliat fue alcanzado en la frente por una piedra lanzada por David. La piedra dio en un punto vital. Un punto vital es un punto mortal.

 

Lo importante es la autoeducación instintiva realizada en la escuela natural

 Actualmente podemos relacionar la figura de Goliat con el sistema monstruoso, gigantesco, de la sociedad moderna, ante el cual las personas se sienten desesperadas. Cuando se vive en medio de la amenaza del Goliat sistemático, tecnológico, y sin coraje para enfrentarlo, las personas piensan que la única solución es rendirse. Empero, David tenía coraje, tenía autoconfianza, confirmada en muchas experiencias aplicadas que, en aquel momento focal, revelaron la maravilla del efecto de aquella pequeña palanca. Por eso él se enfrento al gigante. El uso de la palanca fortalece el corazón. El corazón mismo es una palanca que se fortalece con el uso.

 David también sabía utilizar la palanca musical. Todo instrumento musical es una forma/función de la palanca. Él aprendió instintivamente. Esto es lo verdaderamente importante: la autoeducación instintiva realizada en la escuela natural, normal. La naturaleza es la verdadera escuela normal. Antiguamente existía la escuela normal, que formaba profesoras. No se quién le puso ese nombre a la escuela que forma profesores. Probablemente quién le puso ese nombre esperaba una formación de la capacidad normal. Tal vez le podría haber puesto también el nombre de escuela natural. Sin embargo, actualmente la escuela normal no funciona porque ahora las personas se interesan más por lo anormal.

 Bien, volviendo al asunto de David, él sentía miedo pero lo enfrentó. Antes de descubrir el secreto de la honda, él sentía miedo y corría para aquí y para allá con el fin de proteger a sus carneros, porque los animales carnívoros atacan al rebaño por todos lados y él tenía que ser veloz, moverse.

 El estilo mismo de vida del pequeño David era muy simple, como el del campesino pobre. La gallina campesina casi no tiene protección y por esto se fortalece; en cambio, la gallina que vive en granja, en medio de una protección excesiva, se debilita mucho. El pollo que tiene un estilo de vida campesino desarrolla musculatura fuerte, es rápido, competitivo, sabe responder, tiene reflejo rápido.

 El pequeño David fue entrenado en un estilo de vida campesino y tenía la sensibilidad instintiva rítmicamente muy desarrollada. Por esa razón, él sabía sacar de la flauta la potencia que tiene la palanca musical. David curó la neurosis del Rey Saúl. Saúl comía con mucho lujo y en demasía, y terminó neurótico, y fue David quien aplicó la vibración de la palanca musical para curarlo, para corregir el ritmo invertido de la sensibilidad de Saúl. Al tocar su arpa, aplicando el ritmo de la palanca musical, David tranquilizó al Rey Saúl, que no lograba dormir. Él aplicó la terapia musical.

 Del mismo modo, quien aplique nuestro criterio apalancador en personas necesitadas, podrá confirmar que cada acontecimiento que se registra es interesantísimo, es un milagro ordinario.

 

Para quien funciona como palanca invertida todo es difícil

 Pues bien, todos tenemos que enfrentar al Goliat sistemático, tecnológico, que quiere acabar con nosotros.

Quien sabe usar la palanca no necesita tener miedo de enfrentar peligros, porque puede pegarle al sistema moderno en el punto mortal y, entonces, va a ver la forma miserable como lo deja. El efecto es inmediato. Incluso el computador más avanzado deja de funcionar, de forma vergonzosa, cuando es invadido por un virus. Por eso, quien sabe pegar en el punto vital del sistema, puede hacerlo desmoronar por dentro.

 La capacidad mecánica es muy limitada. Para pegarle al sistema en su punto más débil, tenemos que aprender a usar la palanca verbal. Es como Dios, Dios es apalancamiento y, por eso, él tiene relación entre su parte oculta y su parte aparente. La parte oculta en principal y la aparente complementaria, pero esta relación esta invertida en la mayoría de las personas. Nosotros somos una palanca ambulante, viva, en la cual la parte aparente es complementaria, y la parte oculta es principal. Quien invierte esta relación entre lo interno y lo externo se convierte en una palanca invertida. Para quien funciona como palanca invertida, todo es difícil. La forma/función más dificultosa es la palanca invertida; en cambio, la palanca que tiene su eje dinámico bien controlado multiplica su potencia.

 En la palanca mecánica, el eje es fijo pero en la palanca dinámica el eje se está moviendo siempre hacia un lado y hacia otro. Por eso la palanca dinámica tiene el peligro de la desfocalización. La palanca dinámica es muy peligrosa. Muchas personas tienen miedo del desequilibrio. el sinónimo de dinamización es desequilibrio. el desequilibrio es inseguridad. Muchas personas imaginan que seguridad es equilibrio, pero es al contrario: el equilibrio es peligroso porque se puede desequilibrar con facilidad. La forma/función más equilibrada es la más peligrosa, la más insegura, porque por cualquier cosa se desequilibra. En cambio, la forma/función constantemente desequilibrada, no tiene peligro de desequilibrarse, porque siempre está desequilibrada, no se va a desequilibrar más.

Armonía desarmoniosa. Todo es desarmónicamente armonioso. Así es la realidad maravillosa. Así es la palanca orgánica, viva. Sólo tenemos que entrenarnos en el uso de la palanca.

 Fuente “Naturaleza mucho màs poderosa que Dios”

Tomio Kikuchi

大根丸

LA ALIMENTACIÓN INFLUYE MÁS QUE LA HERENCIA

Posted in enfermedades hereditarias with tags , on septiembre 11, 2012 by circulodaikon

LA ALIMENTACIÓN INFLUYE MÁS QUE LA HERENCIA

La alimentación domina los problemas de la herencia.

Veamos. En la actualidad, es increíble el número de niños deformes; de niños que, en el momento de nacer, están en posiciones contrarias a la natural-original; de niños prematuros y de partos demorados; de niños retardados o frágiles. Sin embargo, muy pocas personas han conseguido descubrir la verdadera causa de esta situación. Por negligencia o por falta de percepción global, se responsabiliza a la herencia de los problemas que no hemos sido capaces de solucionar.

Si decidimos creer que la herencia es la causa de terminante de tales males, llegamos a una encrucijada y sólo nos queda el desespero, pues este camino no nos lleva a ninguna solución real de la causa de tantos problemas y enfermedades. Si seguimos buscando el origen de los males en la herencia, a través de la línea genealógica de nuestros ancestros llegaremos, quizá, hasta el origen primero del ser humano, la pareja de Adán y Eva. Por consiguiente, estaríamos afirmando que todas las enfermedades hoy consideradas hereditarias (como diabetes, el cáncer, la alergia, en fin, el 80% de las enfermedades) tendría su origen en Adán y Eva. Pero si esto fuera cierto, ¿Porqué algunas personas enferman y otras no, si todas somos descendientes de la misma pareja? La realidad, en verdad, es bien diferente. El cáncer, la diabetes, las alergias, la sífilis, la epilepsia y todas las demás enfermedades consideradas como hereditarias tienen una causa distinta de la que nos propone la teoría de la herencia. Si encontramos unas personas sanas y otras enfermas, las causas son otras.

Desafortunadamente, el mundo de los científicos se debate en una discusión profundamente estéril y contraproducente, y se encuentra dividido en dos grupos que defienden ideas contrarias: uno sigue las concepciones de Johann Mendel y Thomas Hunt Morgan; el otro, las de Trofim Denisovich Lysenko y Alexandre Ivanovich Oparin.

Mendel y Morgan afirman que el elemento que domina en la vida individual es de causa interna; Lysenko y Oparin consideran la función individual una consecuencia del ámbito externo. Por lo tanto, unos y otros carecen de condiciones para llegar a una conclusión científica satisfactoria acerca del funcionamiento y el influjo de la herencia en la determinación de la constitución individual y la línea sanguínea. Las ideas que defienden no pasan de ser conjeturas e hipótesis sobre la herencia.

Si el factor hereditario realmente determina el destino de cada ser humano, nadie podría vivir con deseos ni esperanza de mejorar su propia vida. Si el factor hereditario realmente determina la formación del pensamiento, el carácter, la mente y la personalidad de cada individuo, los hijos de padres sin inteligencia resultarían siempre desprovistos de ella, y los hijos de padres inteligentes nacerían infaliblemente brillantes.

¿Qué esperanza tendría una persona, menos dotada por haber nacido de padres débiles, enfermos o retardados? Por otro lado, como sería de cómoda y fácil la vida para los hijos de padres inteligentes, pues no necesitarían esforzarse para alcanzar nada en la vida porque son aptos por herencia. ¿Para qué tanto esfuerzo, tantas luchas y gasto de energía si todo está predeterminado por el factor hereditario?

Lo mismo ocurriría respecto a la salud y la enfermedad. Si esa hipótesis fuera cierta, los hijos de padres enfermos no tendrían posibilidad de transformarse en personas sanas, aunque se alimentarán correctamente o evitaran los excesos o abusos, e intentaran cambiar sus vidas.

Si todo fuera predeterminado por la herencia, no podrían conseguir libertad para manifestar su valor o su capacidad individual. De nada servirían sus esfuerzos y tentativas, pues el destino estaría predeterminado por la poca capacidad o debilidad de sus padres. Por otro lado, ¿Será posible que los hijos de padres sanos puedan mantener su salud intacta por el simple factor hereditario, aunque cometan extravagancias y abusos por beber, fumar y alimentarse descontrolada y desequilibradamente?

Si nadie pudiera modificar su constitución orgánica y su destino, ni lograr corregir sus defectos o curar sus enfermedades – ya predeterminadas por herencia-, ¿Qué esperanzas o actitudes podrían asumir la ciencia o medicina moderna? Si la herencia es un factor tan decisivo en la determinación del destino y la vida humana, ¿Qué esperanzas quedarían para los hombres?

Lamentablemente la mayoría de las personas cree ciegamente en esa hipótesis. Pero por fortuna la realidad es otra, y nuestro mundo se mueve y se transforma según un orden profundamente libre y dinámico, y los cambios adecuados ocurren con gran variedad y diversidad, de acuerdo con las leyes infinitas del orden universal. Gracias al Orden del Universo y al Principio Único, no necesitamos preocuparnos ni temer a esa fantasiosa hipótesis de la herencia. Si una persona no obedece al Orden del Universo y es extravagante o negligente en el cuidado de su propia salud, debilita su organismo y puede quedar tuberculosa, anémica, o resultar víctima de derrame cerebral, de infarto o de cáncer, aunque haya nacido de padres muy saludables. Por el contrario, aunque sus padres hayan sido enfermos y débiles, si busca mejorar y se esfuerza con seriedad y ahínco, podrá alcanzar y fortalecer su salud al máximo y adquirir resistencia profunda a las enfermedades. Si una persona se esfuerza en cambiar sus propias desventajas o defectos, ahuyenta la hipótesis ilusoria y frágil de la herencia.

De la misma forma como el hijo de un carpintero pobre tuvo la posibilidad de transformarse en presidente de la república, la vida nos ha demostrado a través de innumerables ejemplos la forma en que los hijos de padres pobres, enfermos e ignorantes se han convertido en eminentes profesores de universidades, grandes pensadores y filósofos. Esas pruebas irrefutables de los cambios y transformaciones se encuentran por millares a través de la historia de la humanidad. Igualmente, podemos constatar la existencia de casos en los que la personas dotadas de grandes ventajas y fuerzas, y a pesar de haber nacido de padres poderosos, eminentes y con muchos estudios, se transforman en locos, idiotas, débiles mentales y hasta en asesinos, criminales o mendigos ¿Cuántos hijos de emperadores, presidentes, ministros, profesores universitarios, científicos y médicos no tuvieron fines trágicos?

Por causa de esos miles de cambios y transformaciones que la alimentación hace posible, la vida es maravillosa, admirable, emocionante, grandiosa y vale la pena ser vivida.

Por eso afirmamos que la alimentación domina y supera los problemas de la herencia.

Y es también por esta razón que este libro ofrece y muestra el significado y el valor profundo de la tradición alimentaria, o sea, la continuidad del tipo de alimentación de la familia, que busca promover el desarrollo creativo de cada individuo a través del aprendizaje de la influencia decisiva de la alimentación correcta, equilibrada y dinámica en la formación y nacimiento de niños fuertes, sanos e inteligentes.

PRUEBAS IRREFUTABLES DE QUE LAS ENFERMEDADES NO SON HEREDITARIAS

Se comprende de forma irrefutable que las enfermedades no provienen de los genes, sino del ambiente celular interno y externo que define sus cambios, al reflexionar sobre los distintos hechos que ocurren en los trastornos “hereditarios”. Los casos tan variados muestran que los genes no intervienen directamente en los trastornos, los cuales obedecen al modo de vida del enfermo. Analicemos algunos ejemplos confirmados por la genética, entre comillas, están sus verificaciones, cuyas causas siempre desconoce, y enseguida una aclaración sencilla del caso:

a)    “una lesión genética  puede trasmitirse a los hijos”. Cuando los hijos tienen costumbres (que forman su ambiente celular) muy semejante a la de sus padres.

b)    “una lesión genética puede no trasmitirse a los hijos”. Cuando el estilo de vida de los hijos es lo suficientemente distinto al de sus padres.

c)     “el daño genético de los padres puede presentarse en uno o más hijos, nietos, bisnietos, o en ninguno de ellos”. Posibilidad vinculada con el tipo de vida de cada hijo, nieto, bisnieto

d)    “muchas anormalidades genéticas son triviales ya que no causan ninguna deficiencia clínica o metabólica”. Esto indica que un cambio genético no obliga a que la persona sufra una enfermedad. Para que se enferme se involucran varios otros factores de su vida.

e)    “muchas anormalidades graves son congénitas (de nacimiento) pero no muestran daño genético”. Un ejemplo de esto es la focomelia o el nacimiento de bebés con extremidades como de foca, debido a que las madres tomaron durante el embarazo una sustancia llamada talidomida, considerada hace décadas un remedio. El medio celular nocivo puede no ser suficiente para causar daño genético pero si para provocar una terrible anormalidad. Otro ejemplo es el caso de sífilis congénita sin que se observe daño genético.

f)        “Muchas enfermedades no son congénitas pero sí genéticas”. Este es uno de los casos más importantes de reflexión. A millones de enfermos adultos o ancianos les dicen que el origen de su asma, diabetes, obesidad, cáncer, alergias, derrames y cientos de otros males, es un daño en sus genes. Sin embargo, si el problema esta en uno o más genes anormales de sus células… ¿Porqué llego la enfermedad a los 20, 40 o 70 años, y no desde tierna edad? La enfermedad no provino de sus genes sino de sus costumbres enfermizas de mucho tiempo que la hicieron llegar. Los genes pudieron o no estar alterados desde el nacimiento. La dolencia pudo aparecer más temprano, tarde o nunca, sin depender de los genes. Un ejemplo típico es la leucemia, que muchos especialistas consideran una lesión morfológica del cromosoma Philadelphia, sin que sea esta la causa principal. En realidad, nuestro modo de vida insano construye poco a poco ésta y cualquier enfermedad, como también la deficiencia en los genes mutantes asociados.

g)    “Están aumentando cada vez más las enfermedades en que se identifican genes y cromosomas atrofiados” ¿De dónde vienen tantos “males genéticos” si en el pasado había menos, y supuestamente los heredamos? El enorme incremento de mutaciones patológicas sólo puede explicarse por las pésimas costumbres de la vida moderna, que provocan que nuestro ambiente celular esté degenerando con rapidez.

h)    “Los trastornos genéticos pueden desarrollarse en el útero después de la fecundación del óvulo, sin que los padres o generaciones anteriores demuestren esta alteración”. Aquí es indiscutible que el tipo de vida nocivo de la madre en el embarazo, forma el medio celular que produce daños en los genes del feto. Un ejemplo lamentable está en los afectados por el síndrome de Down, que a pesar de venir de padres con cariotipo normal, tienen la anomalía de 3 cromosomas 21 en lugar de 2.

i)         “Muchas clases de cáncer presentan anormalidades en el cariotipo de la persona, pero en otras clases, se observa un cariotipo normal”. Prueba concreta de que el cáncer no depende de defectos genéticos. Muchos libros científicos recientes sobre el cáncer afirman que está relacionado íntimamente con el conjunto de costumbres del enfermo, y no con causas específicas como los genes.

j)         “Genes mutantes anormales se encuentran comúnmente en un pequeño porcentaje de todos los recién nacidos observados”. Al igual que la inmensa cantidad de virus que mantenemos en el cuerpo sin producir ningún trastorno, los daños genéticos tampoco son fuente segura de enfermedades. Una forma de vida desordenada sí determina las afecciones.

k)     “Muchos trastornos y síndromes atribuidos a un gen dominante, los sufren el abuelo y el nieto pero no el padre”. Frente a esto. La ciencia reconoce el llamado “porcentaje de penetración del gen patológico” (Farreras 1985). Este porcentaje es la proporción de personas que tienen el gen imperfecto que llegan a sufrir los síntomas, mientras los demás no los padecen. Hay síndromes como el de Waardenburg, en los que el “porcentaje de penetración” es del 50%, o sea, sólo la mitad de los que tienen el gen anormal sufren consecuencias. En otros síndromes existen “porcentajes de penetración” mucho menores. Esta relatividad del gen, que no impone nada, es ejemplo suficiente de que la enfermedad depende de las condiciones de vida del sujeto, no de que tenga el gen imperfecto.

l)         Por ultimo hay enfermedades supuestamente producidas por un cierto gen, que en algunas personas traen trastornos leves e insignificantes, mientras en otras los trastornos son de extrema gravedad. A esto la medicina llama “expresividad variable del gen” (Farreras 1985). Es obvio que debería llamarse “expresividad variable de las personas”, no del gen.

Si se estudian los hábitos personales en las regiones donde hay más trastornos de genes y cromosomas, y mayor cantidad de enfermedades congénitas, y también se investigan los hábitos de quienes tienen el mismo desorden en sus genes, la ciencia constatará para beneficio de la humanidad, que no existen tanto enfermedades sino enfermos. Es decir, que cierta forma de vida de una o más personas constituye la fuente primordial de sus padecimientos. Este análisis ya se está haciendo con respecto al cáncer, enlazándolo con dietas de alto consumo de productos animales, con carencia de fibras, con cigarrillo, etc.

El estudio de la genética estadística debe hacerse para que comprendamos el origen de cualquier enfermedad considerada congénita, genética o hereditaria, sea albinismo, hemofilia, leucemia, u otros miles de afecciones así clasificadas. Solo entonces se comprenderá que en las costumbres vitales de la persona está el verdadero proceso de curación y, mejor aún, de prevención. En pocos casos graves de anormalidad en la estructura orgánica, no será posible la recuperación, como la focomelia o el síndrome de Down, sin embargo, en este último, el progreso puede ser extraordinario en todo sentido.

Para comprobar cómo la revisión personal y de la geografía nos brindan respuestas profundas sobre el origen de los trastornos, veamos estos ejemplos:

El síndrome de Down o trisomía del autosoma 21, es más frecuente en zonas calientes que en frías, o sea, donde la gente consume en exceso comidas demasiado dilatantes, como gaseosas, jugos, frutas, dulces, productos demasiado Yin. Por eso todos los síntomas de este  síndrome muestran excesiva condición Yin: intestino dilatado y suelto, desmineralización, hiperflexibilidad, docilidad, hipotonía muscular, bajas térmicas, mala circulación, sentimentalismo, retraso mental, etc.

Este mal se genera el útero por deficiencias en el embarazo, no porque haya un cromosoma 21 sobrante, el cual, es consecuencia del ambiente celular alterado.

El síndrome XYY, con doble cromosoma “Y” (masculino) en lugar de uno, indica exceso de masculinidad. Esta anormalidad se ha observado a menudo en prisioneros de cárceles de máxima seguridad, asesinos, o en personas que han sufrido psicosis de gran violencia familiar. Sin embargo, en la descendencia de estas personas por lo general no aparece la anormalidad. Se entiende claramente que la violencia produce el doble cromosoma, y no que este cromosoma produzca violencia, allí se origina el doble cromosoma “Y”. los descendientes no presentan este desorden en el cariotipo porque viven en un medio ambiente distinto.

CONCLUSIONES

Los genes mutantes están cambiando continuamente

Según el medio celular que los subordina, y éste, a su vez, es fruto de las costumbres de vida de cada persona.

Así como los virus habitan en todas las personas y no son la causa principal de las enfermedades, hay lesiones genéticas en personas enfermas y sanas. Las dolencias no dependen principalmente de ninguna de estas dos condiciones.

Cuando se observan las mismas enfermedades en generaciones sucesivas, como diabetes, asma, cáncer, sin duda existe influencia hereditaria hacia la afección, influencia que puede ser genética o no. Pero lo que más heredamos de nuestros padres, y que provoca nuestras enfermedades, no son sus genes mutantes defectuosos sino sus malos hábitos de vida. Con nuestras costumbres podemos fortalecer o disolver la tendencia familiar a la enfermedad.

No es por causas genéticas que enfermamos sino por heredar conductas insanas o vicios, a menudo sin darnos cuenta. En las enfermedades, nuestros malos hábitos agravan lo que podría ser solo una influencia hereditaria perjudicial que podemos controlar. Hay costumbres que generan cáncer, diabetes, hipertensión, úlceras, derrame cerebral, gripe, estreñimiento, sinusitis, leucemia, sida, etc. Así también, hay conductas vitales para curarnos de estas afecciones y, además, para prevenirlas.

Fuente:

“Parto natural independiente” guía práctica de obstetricia original para madres, padres y personal médico.       Tomio Kikuchi.

“La alimentación esencial humana” Fuente primordial de nuestra vitalidad.

Santiago Portilla Rosales

Circulodaikon

大根丸

INTRODUCCION AL SHIN-SEN-DO

Posted in macrobiotica with tags on septiembre 2, 2012 by circulodaikon

 

INTRDUCCION AL SHIN-SEN-DO:

DESARROLLO FÍSICO MENTAL Y ESPIRITUAL

 

El estilo de vida macrobiótico recomendado por el antiguo y sabio pueblo y practicado ampliamente para conseguir un buen desarrollo físico, mental y espiritual consiste en las siguientes artes: el buen comer, el buen respirar y un buen estilo de vida cotidiano.

Dado que el ser humano forma parte de su ambiente y ha evolucionado a través del desarrollo biológico a lo largo de más de tres mil millones de años en este planeta, su condición física, mental y espiritual se basan en lo que consume en su ambiente natural y su alimento. Los hábitos alimenticios constituyen el factor fundamental de su desarrollo.

La dieta macrobiótica ha sido recomendada y seguida según la tradición durante unos cuantos miles de años.

Las bases de lo que llamamos “macrobiótica” fueron establecidas hace muchos miles de años por sabios de una civilización altamente desarrollada y orientada espiritualmente que abarcaba la tierra entera. Originalmente, no era primariamente un sistema dietético o de salud, sino que surgió al principio como una cosmología unificada, o filosofía universal, esta filosofía fue subsecuentemente aplicada a todos los dominios de la actividad humana.

Lo que ahora conocemos como Astrología Oriental fue desarrollado al principio como parte de esta cosmología universal; en realidad el titulo de “Oriental” es, en cierta manera, un término desacertado, ya que los antiguos que desarrollaron este sistema no estaban confinados a una sola área geográfica, sino que viajaron extensamente por todo el globo; y sólo fue como un fenómeno posterior y siguiendo y siguiendo una serie de catástrofes devastadoras, que esta antigua civilización de un mundo unido, entró en colapso y que los pueblos quedaron divididos y aislados en regiones territoriales separadas. Después de ese tiempo, hace unos 10.000 a 20.000 años, esta cosmología original y sus diversas aplicaciones sobrevivieron en diferentes formas a través de todas las antiguas culturas sobrevivientes e independientes; pero en el Extremo Oriente se mantuvieron en forma más cercana a la original. Este entero desarrollo está registrado de una manera particularmente afortunada en los antiguos documentos históricos de China.

Según la leyenda, en la antigua china existieron tres grandes emperadores, y cada uno hizo tremendas contribuciones para nuestra comprensión del orden del universo. El primero llamado Fu Hi, fue quien al comienzo formuló el lenguaje de Yin y Yang o sea describiendo las interacciones y procesos cambiantes de todos los fenómenos. Expreso estas tendencias polares con una línea quebrada (- -) para Yin, y una línea ininterrumpida (─) para Yang, combinando estos dos símbolos a la vez para crear los ocho trigramas y los sesenta y cuatro hexagramas del I-King. Con este sistema pudo Fu Hi describir acertadamente todos los fenómenos vitales y sus infinitas interrelaciones.

El segundo emperador, Shin No, desarrolló aún más esta comprensión, aplicando Yin y Yang al mundo de los alimentos y de la agricultura; el significado literal de “Shin No” es “agricultura divina”. En el proceso de estudiar el mundo de las plantas SHin No se interesó naturalmente en desarrollar una comprensión más detallada de las influencias estacionales, planetarias y celestiales. Este fue el origen de los antiguos sistemas macrobióticos de la astrología práctica.

El tercero fue el Emperador Amarillo, ya bastante conocido por todos a través de la lectura del Nei-Ching, el clásico del Emperador Amarillo sobre Medicina Interna.

El Emperador Amarillo llevó las realizaciones de los otros dos emperadores a dar un paso más: un estudio profundizado de las plantas y de la agricultura resultante en la comprensión macrobiótica del alimento y sus efectos sobre el cuerpo, mientras aplicaba la comprensión de Shin No de la cosmología y moción celestial al mismo organismo humano, produciendo una nueva interpretación de nuestros meridianos y flujo Ki que, eventualmente produjo técnicas como la de la Acupuntura y el Shiatsu. En consecuencia la propia medicina macrobiótica surgió como resultado directo del antiguo estudio de la astrología macrobiótica.

Como puede verse, los estudios de estos tres emperadores progresaron, desde Fu Hi con una forma abstracta, más Yin, hacia unas aplicaciones ligeramente más tangibles con Shin No (la energía de las estrellas, de las estaciones y plantas) y finalmente a un estudio más materializado del cuerpo humano con el Emperador Amarillo.

A través de los milenios intervinientes, la humanidad perdió su sensibilidad al mundo de la vibración, en la medida en que se dirigió más hacia el desarrollo material y que las condiciones biológicas del hombre se volvieron más ásperas y borrosas. Sin embargo, recientemente, muchos de nosotros hemos comenzado a comer una dieta más simple y pura basada en cereales y verduras integrales; esta es muy similar a la dieta de aquellos sabios conductores de la antigüedad, y en la medida que continuemos comiendo de esta manera, nuestras condiciones, percepciones, mentalidad y perspectiva vital se vuelve a alinear más estrechamente con aquellas antiguas condiciones y puntos de vista. En la medida que, gradualmente, refinamos nuestra habilidad para percibir directamente el enorme mundo de las vibraciones, progresan naturalmente nuestras percepciones e intereses de las manifestaciones más Yang, tales como acupuntura, Shiatsu, alimento y medicina, a las manifestaciones más Yin, o sea la percepción de las influencias celestiales.

Nuestro destino, aquí en la tierra, está influenciado por dos factores principales, que podemos denominar Influencia Celestial e Influencia Terrenal. La Influencia Celestial consiste en las corrientes de radiación y vibración diluviendo sobre la tierra y provenientes de trillones de planetas, estrellas, constelaciones y galaxias, y originadas en el infinito mismo. La Influencia Terrenal incluye las influencias más tangibles: temperatura, humedad, corrientes eólicas y otras condiciones climáticas, originadas en la profundidad del centro de la tierra y apareciendo aquí sobre la superficie.

En general la Influencia Celestial es centrípeta (más Yang), dirigiéndose hacia el centro de la tierra, mientras que la Influencia Terrenal es, generalmente, centrífuga (más Yin), radiando hacia fuera al espacio exterior; sin embargo ni una ni otra influencia es sólo Yin o sólo Yang. Ambas vastas corrientes están constantemente fluyendo, cada una cambiando según su propio distrito y conforme a pautas ordenadas. La Influencia Celestial fluctúa en un ciclo regular de diez fases precisas, llamadas Ji Kan (cielo 10) y la Influencia terrenal pasa repetidamente a través de un ciclo de doce etapas llamadas Ju Ni Shi (tierra 12).

A medida que estas dos corrientes de cambiante energía se encuentran e interactúan aquí sobre la faz de la tierra, dentro de la biosfera, se crea una tercera pauta sintetizada de transformación atmosférica. Dentro de esta tercera pauta somos concebidos, nacemos, crecemos y nos desarrollamos, envejecemos y morimos; esta es la pauta de nuestro destino humano.

Hábitos alimenticios

 La alimentación macrobiótica ha sido recomendada y seguida según la tradición durante unos cuantos miles de años a continuación conoceremos sus características principales, siempre y cuando se viva en un clima de cuatro estaciones o semitropical.

Los alimentos principales

 Los cereales completos o sus derivados deberían representar al menos la mitad de nuestro consumo diario de alimento o, si fuera posible, más de la mitad (del 50% al 60%) en concreto se trata de arroz integral, bayas completas, cebada, avena, centeno y mijo, y del maíz y el alforfón (sarraceno) como complemento de los mismos. Dichos cereales se pueden hervir, cocer al vapor, al horno y también se pueden moler y mezclar con harina para hacer pan, chapati, pasta y otros productos. Según el clima, también se pueden utilizar diferentes tipos de judías como aduki, mung, negros, tapé, garbanzos, lentejas, etc.

Alimentos complementarios

 Los alimentos complementarios son todos los otros alimentos en el reino vegetal y animal, excepto la carne de los mamíferos.

Hortalizas. Entre los alimentos complementarios, la mayoría, o al menos la mitad, deberían ser hortalizas de la región, o del mismo o parecido medio natural. En este sentido, la selección de hortalizas y otros productos agrícolas se realiza en un radio aproximado de 750 km, en las regiones inmediatas o vecinas. Es mejor alimentarse con las hortalizas que suelen crecer en el área local que las que llegan de regiones lejanas.

Dichos alimentos se pueden cocinar con diferentes métodos: hervidos, al vapor, al horno, salteados, fritos o preparados en vinagre. No obstante, se suele evitar el consumo de grandes cantidades de hortalizas crudas, como ensalada, (depende de la época del año)

Legumbres y granos. El segundo alimento complementario lo constituyen las legumbres, judías, guisantes, y varios tipos de granos como sésamo, calabaza, girasol y pequeñas cantidades de nueces. Se suele consumir mayor cantidad de legumbres que de granos y semillas.

Estas legumbres semillas y granos se preparan de diferentes maneras: hervidas, al vapor, al horno, asadas y molidas. Algunas especialmente la soja, se consume elaborada, con un proceso de fermentación natural con granos y sal marina,  como miso y salsa de soja (shoyu), y no es recomendable consumirla como otra legumbre sin el proceso de fermentación natural.

Algunos granos se exprimen para producir aceite, y otros se utilizan para preparar condimentos y tentempiés, ligeramente sazonados con sal marina.

Plantas marinas. (Algas marinas y musgo del mar). Se emplean diferentes tipos de vegetales marinos como alimentos complementarios, entre los que cabe destacar: kombu, wakame, arame, hijiki, nori, kanten (agar-agar), musgo de irlanda y otros. Los habitantes de las islas o de la costa son los consumidores más comunes de este tipo de alimentos.

Estos tipos de vegetales marinos se pueden cocinar solos o con hortalizas y legumbres. Se pueden tostar, asar, hornear o moler después de ser asados. A menudo se utilizan como condimento, con o sin granos, y sal marina.

Fruta. Entre las hortalizas de calidad, las frutas se consideran menos importantes que las hortalizas de la tierra o los vegetales marinos, ya que los cereales son los frutos que los seres humanos deberían consumir diariamente. Sin embargo, los frutos que crecen en la misma región se utilizan como alimentos complementarios, especialmente los de temporada.

La fruta se puede preparar de diferentes maneras: cocida, seca, en conserva o cruda. Generalmente se toma al final de la comida, en pequeñas cantidades, como postre. Aquellas personas que no consumen una gran cantidad de alimentos animales tienen una tendencia natural a comer fruta muy de vez en cuando.

Pescado. El pescado, tanto vertebrado como invertebrado, de agua salada o agua dulce, se utiliza con menos frecuencia como alimento complementario. Entre los diferentes pescados se recomienda los de carne blanca. El pescado rosado y el azul, aunque pueden tener una parte de carne blanca, se suele evitar. Los mariscos también se acostumbran a evitar, ya que se contaminan con facilidad.

En general el pescado se suele comer hervido, al vapor, a la plancha, al horno, seco o ahumado, y acompañado de una cantidad igual o ligeramente superior de hortalizas ligeramente cocidas o crudas. Otra práctica común es comer el pescado crudo con jengibre rallado para evitar los efectos de una posible intoxicación.

Carne animal. Algunas especies de animales terrestres se emplean como alimento complementario, aunque su consumo es inferior al de las hortalizas o pescado. Se aconsejan las especies más primitivas, tales como anfibios reptiles y pájaros, y que se eviten animales más evolucionados desde el punto de vista biológico como mamíferos. Se pueden comer especies mamíferas en caso necesario y bajo condiciones especiales: así por ejemplo, cuando haya escasez de alimentos, se esté en un lugar muy apartado, o en un clima gélido. Es preferible comer mamíferos herbívoros que carnívoros.

Una vez más, la carne de estos animales se puede cocinar de distintas maneras: hervidas, al vapor, al horno, asada, seca, ahumada o en vinagre. En general siempre se ha sido cuidadoso  en la preparación de este tipo de alimento que en las de otros. Así, por ejemplo, antes de cocer la carne se remojaba en agua salada durante muchas horas y se quitaba la capa de grasa. La carne se cocía junto con hortalizas y se servía con especias picantes y hortalizas crudas para evitar efectos perjudiciales.

Bebidas

 Cualquier ingestión de líquido que no sea el líquido propio de los alimentos o el utilizado en el proceso de cocción debe llamarse bebida. Se recomienda el agua de buena calidad, el agua caliente, infusiones tradicionales como la infusión de bancha, de diente de león, el té de bardana. Sin embargo, el volumen de líquidos ingeridos no debería superar la cantidad necesaria para un buen desarrollo físico, mental, espiritual. El barómetro que nos indica la cantidad media apropiada es nuestra propia sed: debemos beber únicamente cuando estemos sedientos y orinar tres o cuatro veces por día.

 

PRINCIPIOS BÁSICOS PARA SEGUIR UNA BUENA DIETA:

1 Hay una diferencia muy clara entre el alimento principal  y el complementario, siendo el alimento principal, siempre, cereales integrales, completos.

2 Puesto que el hombre y su ambiente son sólo uno, el ser humano es un producto natural de su medio y debería seleccionar su alimento entre las especies vegetales y animales que viven en su misma región climática. Las personas que viven en regiones templadas deberían evitar comer productos semitropicales, tropicales o de regiones polares, y viceversa.

3 Según el principio de que el suelo es igual a la sangre, es preferible que los alimentos se seleccionen en la misma área geográfica en la que vivimos: a un radio de 750 km en América y otros y otros países de las mismas dimensiones, o quizá a 160 km en otros países más pequeños, coma por ejemplo Japón o Gran Bretaña, donde las condiciones geográficas y climáticas varían considerablemente de una región a otra.

4 Los seres humanos deberían depender sobre todo del reino vegetal para abastecerse siempre que vivan en regiones templadas, tropicales y semitropicales, aunque caben excepciones en circunstancias especiales como épocas de frío intenso o zonas de alta montaña. En la zona polar se puede consumir más alimento animal que en otras regiones climáticas.

5 Los alimentos deberían ser básicamente enteros para mantener el equilibrio natural y, por consiguiente, deberíamos evitar consumir sólo una parte de un organismo.

6 Los alimentos deben estar cocidos. La comida cruda se emplea sólo a titulo complementario del alimento cocido y se comerá sólo bajo condiciones especiales, como por ejemplo un periodo en que se consuma una cantidad inusitadamente alta de carne animal, o con un clima seco y caluroso.

7 El alimento debería conservar su actividad vital hasta que empieza la cocción. Todos los granos enteros, judías, legumbres, semillas y hortalizas no refinadas mantienen su actividad vital si no se procesan con métodos artificiales tales como el molido, el envasado en conserva y tratamiento con productos químicos.

8 La condimentación debería ser moderada y lo más natural posible.

9 El proceso de cocción, debería equilibrar todos los factores antagonistas y complementarios en relación con el alimento: los minerales con respecto a los hidratos de carbono, los hidratos de carbono con respecto al agua, la sal con respecto al aceite, la presión respecto al aire, la temperatura elevada respecto a la baja temperatura, etcétera.

SERVIR Y COMER:

La manera de comer y de servir los alimentos debería seguir los principios siguientes:

1 La presentación de la comida debería ser esmerada y con detalle para crear una atmósfera de paz.

2 El ruido excesivo se debería evitar durante la comida.

3 Deberíamos masticar correctamente al menos 50 veces en cada bocado, y mejor 100, mezclando bien el alimento con saliva.

4 Se debe dar las gracias al Universo, la Naturaleza, las Plantas y los Animales, así como a aquellos que han elaborado, cocinado y servido los alimentos antes y después de cada comida.

5 Es preferible comer dos o tres veces al día, a veces sólo una vez al día, pero nunca tres horas o menos antes de acostarse.

6 El alimento principal, los granos, se deben tomar a lo largo de toda la comida acompañado del alimento complementario en el siguiente orden: sopa, hortalizas, plantas marinas y legumbres bien cocidas; hortalizas plantas marinas y legumbres ligeramente cocidas, si cabe; y, en caso necesario, una fruta.

7 El volumen del alimento ingerido no debería superar el 70% de la capacidad del estómago en ninguna comida.

Evidentemente las pautas señaladas anteriormente varían según las condiciones del medio, es decir, según la región climática, la estación del año, el tiempo, el sexo, la edad, las condiciones sociales, el tipo de trabajo y las necesidades personales. Antiguamente, habían personas que se entrenaban para desarrollar sus aptitudes físicas, mentales y espirituales en un lugar apartado, en medio de la naturaleza, a menudo viviendo solos en plena montaña. En esos casos, es poco probable que su dieta alimenticia se pareciera a la mayoría de la gente que vivía en la llanura ya que seguramente contenía más plantas silvestres, semillas, frutas, raíces y cortezas. Por supuesto, la forma de comerlas y de prepararlas se ajustaba perfectamente a los principios generales. Entre las plantas solía haber mijo y alforfón y, naturalmente, las prácticas dietéticas eran macrobióticas, aún cuando las circunstancias medio ambientales fueran únicas. Dichas prácticas llevaron a estas personas al desarrollo de una conciencia cósmica universal, un perfecto estado de salud y una esperanza de vida muy alta. A menudo se llamaban Sen-Nin o “hombres libres” y, tal como recogen muchos documentos e historias legendarias, sus peculiaridades eran muchas. Cabe destacar las siguientes:

1 Larga vida de más de 100 años.

2 Capacidad de comunicación telepática extraordinaria, a una distancia de más de 1600 km.

3 Habilidad para desplazarse a gran velocidad, a menudo a pie, pero también volando.

4 Habilidad para prever acontecimientos futuros con gran clarividencia.

5 Poder para sanar enfermedades.

6 Capacidad para convertir vibraciones y aire en cosas materiales.

7 Habilidad para cambiar el tiempo y controlar las lluvias.

8 Habilidad para leer la mente y los pensamientos de las personas, su pasado espiritual y su futuro.

9 Poder para resucitar a los muertos.

10 Poder para andar sobre el agua.

11 Habilidad para conocer varias vidas anteriores y el futuro del mundo espiritual.

En el mundo actual todavía hay personas que se entrenan según estas pautas macrobióticas, el Shin-Sen-Do, especialmente en los países Orientales: Japón, China, India y otros. Su existencia y los ejercicios que practican no son muy conocidos en las sociedades modernas y civilizadas, pero los principios alimenticios descriptos anteriormente constituyen los cimientos biológicos y psicológicos para el desarrollo de nuestra libertad física, mental y espiritual. Con la práctica diaria de estos principios dietéticos se experimente de forma inmediata, en los diez días siguientes, varios cambios positivos en nuestra condición física, mental y espiritual, como por ejemplo los que se indican a continuación:

1 Superación de la fatiga general.

2 Aumento de la claridad en el pensamiento.

3 Recuperación gradual de la flexibilidad y la resistencia.

4 Principio de superación de malestares físicos y mentales.

5 Consecución gradual de paz y tranquilidad.

6 Desarrollo gradual del espíritu de amor hacia el prójimo.

7 Recuperación de la confianza en sí mismo, que resulta en el desarrollo de la honestidad.

8 Desarrollo sostenido de la adaptabilidad a un medio ambiente.

9 Liberación de la gran pesadilla de la confusión, la codicia y el egoísmo, y la disolución de la arrogancia egocéntrica.

10 Desarrollo gradual del espíritu de aventura.

11 Desarrollo gradual del espíritu de agradecimiento.

12 Desarrollo gradual del orden y la disciplina en todos los aspectos de la vida.

Si la dieta macrobiótica no se practica a diario, no es posible desarrollar las condiciones espirituales, mentales y físicas…

Fuente: “DO-IN” Michio Kushi

“ASTROLOGÍA ORIENTAL” Michio Kushi

大根丸

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