Archivo para octubre, 2012

LAS CONDICIONES FUNDAMENTALES DE LA ATRACCIÓN EN LA RELACIÓN HUMANA

Posted in macrobiotica, Tomio Kikuchi with tags on octubre 20, 2012 by circulodaikon

 

 

 

 

 

 

 

 

La sociedad actual plantea grandes dificultades para la realización de una vida productiva y constructiva en lo que concierne a la relación humana. Peor aún, la tendencia actual es a destruir el verdadero sentido de la vida productiva humana. Por eso necesitamos inicialmente tener conciencia de quién gobierna nuestra vida; esto es, necesitamos reflexionar un poco sobre nuestra propia mente. Por desgracia, nadie usa esa capacidad principal del ser humano. Este es el resultado de la ausencia de funcionamiento cerebral, lo que lleva a su vez a la degeneración de la humanidad. De ahí que necesitemos reconocer y recordar la formación del ser humano, e igualmente, el desarrollo del cerebro.

Para controlar nuestra mente necesitamos, antes que todo, conocerla. Quien desconoce su propia mente no puede controlarla, pues estará luchando contra un fantasma y no obtendrá así ningún resultado. Entonces, en primer lugar, necesitamos conocer acerca de nuestra mente.

¿Cual es la esencia y la característica de la mente?

¿Cuál es el aspecto real, la existencia real y el propósito verdadero de nuestra mente? ¿Enfrenta también nuestra mente la dificultad de confirmar su existencia real, tal como sucede con los platillos voladores, que han sido considerados como objetos no identificados, desconocidos?

Claro que, en verdad, es normal que un objeto o asunto relacionado con alguna cualidad, capacidad, hecho o posibilidad no confirmada y desconocida, cree atracción. Nos atrae cualquier objeto desconocido, o cuya existencia sea difícil de confirmar. Por esa razón, la atracción por los platillos voladores es muy grande en todo el mundo, justamente porque nadie ha podido confirmar su existencia todavía. Hay personas que dicen haber sostenido encuentros con esos seres extraterrestres, como también afirman haber viajado con ellos en sus naves, etc., pero eso no esta confirmado oficialmente. Por ese motivo, el tema de los platillos voladores crea mucha atracción.

Análogamente, la atracción por el control mental es muy grande. El control mental está de moda hoy en día. Pero esa moda está basada en la ignorancia acerca de la mente. Nadie la conoce, tal como sucede con los platillos voladores. Nuestra mente atrae porque se asemeja a un “objeto no identificado”, no confirmado y desconocido.

¿Por qué la mujer atrae al hombre, y el hombre atrae a la mujer? Porque estos “objetos” son mutuamente desconocidos, “no identificados”. De hecho, es muy difícil entenderse el uno al otro. La pareja muestra aparentemente que se entiende, pero no es fácil lograrlo.

Si alguien ha logrado confirmar sus conocimientos, y ha conseguido conocer e identificar en forma completa a su esposa o esposo, ése constituye, lamentablemente, un caso perdido. Si una pareja cree que ya está mutuamente realizada, en lo referente a su conocimiento e identificación completos, es un caso perdido. ¿Por qué? Porque así desaparece la condición de atracción entre marido y mujer. Si ya se conocen, entonces la atracción desaparece. Claro que en realidad conocerse no es tan fácil. Aún si se tomara mucho tiempo para conocerse completamente, se perdería el interés en el momento del conocimiento completo.

 

 

¿Porqué nadie siente atracción por un cadáver? ¿Por qué incluso le sentimos repulsión y antipatía? Es porque el cadáver no se mueve, no esconde nada ni manifiesta ninguna sensación de vergüenza. El cadáver muestra todo, entrega todo, sin resistencia y sin ninguna reserva. Por lo tanto, la mujer y el marido que están completamente satisfechos el uno del otro; que no sienten dependencia ni arrepentimiento alguno, lo cual han logrado a través de la confirmación e identificación completas; que carecen de cualquier duda y de todo elemento oculto; que muestran todo y entregan todo, están en peligro: su situación es semejante a la del cadáver o a la del moribundo. Por ejemplo, aquella mujer que tiene facilidad para revelar toda su calidad y su capacidad, aquella que muestra todo y entrega todo sin reservas, habrá perdido por completo su atracción. Esta realidad es muy importante. Realmente, la mujer a la que le gusta aproximarse a cualquier hombre con gran facilidad, que muestra su físico al máximo posible, destruye la atracción verdadera y profunda de la feminidad.

¿Por qué todos sienten atracción por Dios? Esta atracción es, en realidad, incomparablemente mayor que la que se siente por la pareja. Esto se debe al hecho de que Dios nunca muestra su figura a nadie, aunque su movimiento universalmente grande siempre se está manifestando en cada momento.

Existen dos elementos principales que determinan nuestra atracción por Dios. El primero de ellos es que, aunque se pongan en movimiento todos los poderes de la ciencia actual, nadie nunca ha podido identificar la capacidad y las características de Dios. Por lo tanto, aunque usáramos toda la capacidad que poseemos, nunca nos ha sido posible identificar a Dios, ni siquiera en las formas más elementales de su manifestación.

El segundo elemento que nos atrae hacia Dios es la manifestación de su producción, incomparablemente grande, que observamos aunque él esconda completamente su figura. Estos son los dos elementos fundamentales de la atracción por Dios. El caso de Dios es enteramente diferente al del cadáver, que muestra totalmente su figura y que no manifiesta ninguna producción, por lo cual no atrae a nadie.

Al observar estos dos extremos, pude establecer las condiciones fundamentales de la atracción. Es muy importante darse cuenta de que la atracción no está solamente relacionada con la parte exterior. La atracción es la base de la autoconfianza. Quien no siente atracción por su propia existencia nos está mostrando que es una persona que ha perdido la confianza en sí misma. Esa condición fundamental de la atracción es la base de la observación constructiva de la propia existencia.

 

 

La primera condición de la atracción, en cualquier relación externa o interna, es el movimiento y la expresión progresivos, productivos y estéticos, proporcionales. La segunda condición es la manifestación de tipo oculto, menos confirmable e identificable.

Es interesante que cuando se compara la primera condición con la segunda, se puede ver que son completamente diferentes. La primera muestra el movimiento; la segunda –oculta- se refiere a la calidad interior, no confirmada y no identificada, que resulta en la manifestación de un movimiento exterior. ¿Cómo podemos mostrar la capacidad pero sin aparecer?

A primera vista parecería contradictorio. Solamente con la aplicación del Principio Único podemos crear esa manifestación oculta, no confirmada y sin identificación externa.

Quien quiera mantener capacidad inagotable de atracción tendrá que, inevitablemente, alcanzar esas dos condiciones fundamentales de la atracción humana, obedeciendo al orden proporcional de la principalidad y la complementariedad, de lo que es principal y lo que es complementario. Necesitamos percibir el orden de la existencia conjunta de lo principal y lo complementario. Ese orden es muy importante, es la base. Es necesario entonces alcanzar estas dos condiciones fundamentales de la atracción humana, obedeciendo al orden proporcional de la principalidad y la complementariedad. Para obedecer las dos condiciones indispensables de la atracción infinita es necesario llenarse de los dos tipos de energía, el principal –celestial- y el complementario- terrestre-.

 

 

 

 

Cuando observamos el orden de la existencia del ser humano, así como el de cualquier cosa existente en nuestro mundo, podemos confirmar que todos los seres cumplen con el orden de aprovisionarse de los dos tipos de energía: el principal, celestial, y el complementario, terrestre. Necesitamos ser concientes de esa proporción principal, celestial y complementaria, terrestre. Ésta es la base del desarrollo de nuestra visión, dentro del Orden del Universo. Quien no percibe la existencia del orden proporcional de la energía principal –celestial- y complementaria –terrestre- pierde el poder de su atracción infinita, pues ignora el origen de los problemas, que son consecuencia de la propia incomprensión.

La manera infalible de conservar perfecta nuestra atracción durante toda la vida es mantenernos ligados continuamente con el orden proporcional de la energía principal (celeste) y complementaria (terrestre). Ésa es la base. Este hecho es muy importante, porque es la manera infalible de mantener perfectamente la atracción de la vida humana. Quien busca la solución de cualquier problema de la vida, dentro de ese orden proporcional (celeste-terrestre), (principal-complementario), inmediatamente podrá encontrar su propio camino en la solución de cualquier problema, por ejemplo cuando se confronte con la preocupación, con el descontento, con la insatisfacción, con la inquietud, con la inconveniencia, con la insuficiencia, con la incredulidad, con la confusión, con la impaciencia, con la prisa, con el dilema, con la incomprensión, con la rivalidad, con la derrota, con la competición, con el fracaso, con el arrepentimiento, con el complejo de inferioridad, con la desesperación, con la encrucijada, con la inseguridad y con el miedo.

 

EL ODEN DE LA PRINCIPALIDAD Y LA COMPLEMENTARIEDAD

El estudio práctico del auto-control mental es un asunto que atrae mucho a las personas de hoy, especialmente a aquellas que enfrentan las dificultades inherentes a la supervivencia humana. El cambio o la inversión del orden de la oposición, o sea, poner lo principal en lugar de lo complementario, y lo complementario en lugar de lo principal, es la causa fundamental de la confusión actual; pero aún, está ocurriendo una regresión logarítmica y en espiral dentro de ese proceso de vuelta al punto originario y anterior al orden proporcional. Dentro del símbolo de Yin y Yang podemos observar el orden del desequilibrio.

 

 

Intencionalmente está dibujada la potencia positiva, Yang, de un tamaño más pequeño. La parte mayor es Yin. Generalmente se dibujan las dos partes de proporciones iguales, pero, como muestra la figura, yo aquí me inventé una forma más realista como símbolo del movimiento del universo. Siempre existe la parte principal y la parte complementaria. Dentro del orden del equilibrio gradual, relación es desequilibrio, vida es desequilibrio.

Para desarrollar el conocimiento acerca de la globalidad de nuestro mundo, necesitamos comprender el sentido del equilibrio y el desequilibrio. Cuando se estudia el mundo actual se contempla un cuadro en el que se puede apreciar la proporción invertida en todos los aspectos, como si las personas estuvieran (viendo el mundo) paradas de cabeza. El corazón parece querer mandar al cerebro; la materia parece querer dividir al espíritu; el criminal parece querer apoderarse del mundo; lo falso parece querer expulsar a lo verdadero; la cantidad quiere transformar la calidad; la inmoralidad parece querer enseñar la moral al revés; la injusticia parece querer controlar la justicia; el perezoso parece querer dirigir al trabajador; el infiel y el impúdico reciben más aplausos que el virtuoso y el casto; la improbidad quiere superar a la honestidad; la técnica quiere dominar a los principios; lo parcial quiere tomar el lugar de lo total; la medicina quirúrgica, parcial, quiere liderar a la medicina interna, global; el egoísmo nacional dice querer realizar la paz mundial; etc. Cuando miramos hacia la política, podemos también constatar la misma tendencia, es decir, la ilegalidad quiere registrarse como legal. Finalmente, la tendencia actual es la que la inferioridad quiere dominar a la superioridad.

Es realmente increíble y por eso todos están perdiendo la dirección y la esperanza. La mayoría de las personas conscientes están sintiendo, día tras día y cada vez más, una gran dificultad  para aplicar su propia capacidad, por estar inmersas en las vicisitudes externas de la vida actual y confusa.

 

 

Hay un gran desequilibrio entre las personas, relacionado con el auto-control del orden proporcional de la principalidad y la complementariedad. Aquel que tiene capacidad de observar el orden proporcional de la principalidad y la complementariedad puede reaccionar, esto es, puede mantenerse dentro del orden para desarrollarse. Quién no tiene esta condición -la del auto-control-, aunque obedezca al orden proporcional, no alcanzará el objetivo que se ha propuesto. La sociedad actual vive su momento extremo de complejidad pues, paralela y proporcionalmente al progreso tecnológico, está destruyendo la tranquilidad, la paz, la libertad, la humanidad, la solidaridad, la fe, la fraternidad, la moralidad, la fidelidad, la justicia, la conciencia, la seguridad, la resistencia, la alegría de vivir y al mismo tiempo, está creando una relación humana de hipocresía, de espionaje mutuo, de aprovechamiento apenas momentáneo, de competencia desleal, de saqueo, de rivalidad, de fuga, de escape mutuo a la responsabilidad, de distanciamiento, de indiferencia, de aislamiento, de indiferencia, de indolencia y de degeneración general.

El anterior es el resultado de la incomprensión del orden proporcional de la principalidad y la complementariedad. Por lo tanto, si no practicamos el orden infalible de la proporcionalidad, no podremos sobrevivir, aun cuando nos alimentemos correctamente, dentro del equilibrio de cantidad y calidad de los alimentos naturales. Así sea sólo comiendo arroz integral y masticando de 100 a 200 veces cada bocado, si no percibimos el orden proporcional de la principalidad y la complementariedad, nunca podremos conseguir la condición indispensable para la supervivencia. Esto significa que de nada sirve sólo alimentarnos con el alimento complementario, esto es, el estomacal. Es necesario también el alimento principal, el mental. Ésta es la clave del orden del pensamiento, del orden del control de nuestra vida.

Sin embargo, al mismo tiempo, existe el orden progresivo de la relatividad espiral logarítmica, del cambio o inversión entre la principalidad y la complementariedad, paralelo al paso de la edad. La primera mitad de la vida humana, es más física y que abarca desde el nacimiento hasta los 30 ó 40 años, dentro del orden de la estructura de la función y de la proporcionalidad del desarrollo, está controlada por la alimentación estomacal. En esa edad, la alimentación física es principal y la alimentación mental es complementaria. En la segunda mitad de la vida, de los 40 ó 50 años hasta los 80 o más años, la realización es principalmente mental, espiritual.

Esta segunda parte de la vida es controlada por la alimentación cerebral. En esta fase, la alimentación mental pasa a ser principal y la alimentación estomacal se vuelve complementaria.

Es un cambio Yang/Yin. A los 25 ó 30 años de edad, deberá estar terminada la fase de la construcción física, y se debe iniciar así la construcción interna, mental y espiritual de la personalidad, concentrando y dirigiendo la vida hacia la fructificación.

 

 

La primera parte de la vida es de formación, y la segunda, de fructificación. Estas dos partes son diferentes. Para entender el orden proporcional de la estructura y de la función en al evolución humana, no necesitamos estudios especiales de ciencias complicadas y sofisticadas. Cuando observamos concientemente el hecho real de la revolución natural, en cualquier fenómeno natural, podemos entender fácilmente la razón evidente y el mecanismo completo de las vicisitudes de la vida humana, incierta e inconstante. Quien quiera realmente reconocer la existencia positiva de la posibilidad infinita del hombre, necesitará indispensablemente obedecer al movimiento relativo, espiral y logarítmico del orden natural. La actividad principal del tiempo, de la primera parte de la vida, desde la germinación hasta la floración de la planta, es el crecimiento completo, la formación fundamental de su existencia. Su actividad principal, inmediatamente después del cruzamiento entre el pistilo y el estambre, es la fructificación completa. Esta fructificación es la concentración final de la vitalidad total de la planta.

Desde el nacimiento hasta la adolescencia, la actividad principal de la primera parte de la vida humana es el crecimiento completo y la formación fundamental del cuerpo físico. Inmediatamente después de casarse, la actividad principal es la formación completa y la concentración profunda del espíritu materno y paterno. Por lo tanto, quien no obedece ese orden progresivo de  la proporción principal y complementaria de la vida humana, inevitablemente provocará variadas formas de problemas, tales como auto-confusión y auto-destrucción, como les ocurre a los enfermos, débiles, dependientes, apegados e intoxicados.

Este también es el caso de los amores prematuros, los matrimonios inmaduros, las madres solteras, los matrimonios separados, los degenerados, los indecisos, las situaciones desesperadas, etc.,que ocurren como resultado de la ignorancia sobre el orden proporcional de lo principal y lo complementario.

El único camino existente que ofrece posibilidad cierta de auto-perfeccionamiento es la obediencia absoluta al orden infalible de la naturaleza omnipotente. La decadencia, la degeneración, la inmoralidad o cualquier otra forma destructiva, son resultado de la ausencia de la naturaleza, del olvido, del distanciamiento, del engaño, del saqueo, de la destrucción, de la ignorancia, de la fuga, de la indiferencia, del irrespeto y de la ingratitud con la naturaleza. En fin, nadie podrá desobedecer el orden proporcional entre la principalidad – la parte celestial- y la complementariedad –la parte terrestre- si quiere perfeccionar su vida, la única, la que nunca se podrá repetir. Para realizar la “combustión completa” de la capacidad propia, quien quiera aprovechar esa posibilidad tendrá que obedecer inevitablemente el orden de la principalidad y la complementariedad.

Quien ya comprende el orden de la función relativa de Yin y Yang es un privilegiado. Para quien ignora la existencia del orden del equilibrio de Yin y Yang es muy difícil, en la práctica, conocer la naturaleza incógnita, que se basa en la simplicidad, aunque posea títulos especiales cómo los de agrónomo, naturalista, geógrafo, biólogo, geólogo, o cualquier otro relacionado con las ciencias naturales. Si tiene esos títulos pero no entiende el orden de Yin y Yang, no podrá percibir la existencia real del orden proporcional entre principalidad y complementariedad. En el mundo actual, casi todas las personas están completamente ciegas, sordas y mudas, y no perciben la existencia indiscutible de las proporciones de Yin y Yang en todos los fenómenos de la vida, bien sea comiendo, trabajando, conversando, mirando, escuchando, pensando, estudiando, sintiendo o viviendo. ¡Simplemente no ven nada, no escuchan nada! De nada les sirve trabajar, construir, estudiar, pensar, buscar, encontrar, sujetar, sin la aplicación constante del orden proporcional en cada momento consecutivo, en cada encuentro. Es necesario, por lo tanto, que haya una preparación adecuada.

 

Sin embargo, esto será sólo un acontecimiento insignificante, un pasaje momentáneo, un sueño efímero, como el brillo instantáneo de una gota de rocío en la mañana, si esa persona sólo se dedica a atiborrar la memoria, hasta la fatiga intelectual de la  sabiduría limitada, o a estudiar excesivamente asuntos detallados carentes de utilidad práctica y creativa. Así no habrá ningún aprovechamiento satisfactorio. Por eso, no necesitamos, de manera codiciosa, llenar más nuestra cabeza con conocimientos e información fragmentados.

Para nosotros lo más importante es la práctica, el uso de las siete llaves que controlan los siete niveles principales y complementarios del orden de la vida proporcional. Si cada uno descubre su propia capacidad infinita a través del estudio aplicado, en la teoría y en la práctica, del Principio Único, podrá considerarlo un gran éxito, aunque sólo recuerde una parte de la porción principal. El estudio y la aplicación, en la teoría y la práctica, del orden proporcional de la principalidad y la complementariedad es la base principal para el desarrollo del orden complementario. Ese orden está aplicado en todos nosotros.

El descubrimiento continuo de la principalidad en cada momento es la base del auto-control mental y de la auto-focalización consciente, y esto proporciona la condición ideal de realización de cualquier objetivo deseable. Por lo tanto, debemos aplicar el orden principal de la principalidad y la complementariedad.

Haciendo uso práctico y aplicado del orden de la principalidad y la complementariedad, usted podrá preguntarse:

¿Cuál es su plan principal de vida para un día, un mes, o de aquí a uno, dos o tres años?

¿Esos no son quizás los planes complementarios?

¿Por qué usted considera esos planes como principales?

Quien obedece al orden principal y complementario se desarrolla; no hay otra posibilidad. Cada uno necesita descubrir dónde falta el orden proporcional en su propia vida, porque siempre hay una parte en desequilibrio.

La decisión acerca de lo que es principal o complementario depende del sexo, de la edad, de la constitución, de la actividad, del trabajo, del tiempo, del lugar, de la percepción de la vida, etc. La base de la decisión depende del orden del equilibrio en la alimentación principal y complementaria, y de la calidad y cantidad de alimentos. Por lo tanto, antes de cualquier cosa, necesitamos definir y determinar la proporción principal y complementaria de cualquier asunto que se tenga que enfrentar.

 

 

La comparación entre la parte principal y la parte complementaria de la vida es muy interesante. La vida humana en estado de vigilia significa apenas el 50% del total, mientras que la otra mitad la pasamos durmiendo, quietos, descansados, relajados, inconscientes, de manera apática y monótona. Por eso, durante el estado de vigilia necesitamos movernos lo máximo posible, con el fin de realizar la “combustión” completa de nuestra vida. Las personas de constitución Yin, pasivas, necesitan moverse mucho más todavía.

Cuando aplicamos el orden de la proporción al análisis de las revoluciones principal y complementaria, podemos observar que la persona que se preocupa más por la revolución social está expresando un desequilibrio hacia la parte complementaria.

Cuando se tiene una proporción del 51% o más, entonces estamos hablando de la proporción principal.

Cuando hay desequilibrio respecto al orden de la proporción, se debe siempre a la inversión de la parte complementaria, que es entonces convertida en principal. La verdadera revolución –la principal- es la revolución individual, que debe representar más del 51%. La revolución social –complementaria- debe representar menos del 50% en relación con la revolución individual, principal.

Respecto a nuestra mente, cuando se aplica también el orden de la relación proporcional, el subconsciente es la parte principal, y la conciencia la parte complementaria. No debemos confundir “subconciencia” con “inconciencia”. Inconciencia es un estado de adormecimiento mental, mientras que subconciencia significa “sumergimiento”, “hundimiento”.

Si agregamos algunas relaciones a este análisis, podemos considerar como complementarias la postura de pie, el trabajo, el tono muscular firme, la experimentación, el gasto de energía; y como principales la posición sentada (o acostada), el descanso, el tono muscular relajado, la observación, la reserva energética, respectivamente.

El orden proporcional de la principalidad y la complementariedad se está invirtiendo, lo que provoca el desequilibrio, la confusión, la desarmonía, el desorden, la inseguridad, la enfermedad, el miedo, la degeneración, la injusticia, la indiferencia y la falla fatal de la vida de la sociedad humana. El orden proporcional de la principalidad y la complementariedad no sólo es necesario para el equilibrio de la alimentación física, a pesar de que este orden es la base indispensable de todo. El orden proporcional de la principalidad y la complementariedad también es muy importante en la auto-educación, en la educación familiar, en la educación escolar, en fin, en la educación de todos los seres.

 

Fuente: “autocontrol mental” Tomio Kikuchi

Publicaciones “Circulodaikon”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MARIHUANA COMO ALEJARSE DEL PAIS DE LAS MARAVILLAS

Posted in macrobiotica with tags , on octubre 5, 2012 by circulodaikon

MARIHUANA

 COMO ALEJARSE DEL PAIS DE LAS MARAVILLAS:

¿Es la marihuana capaz de producir un daño físico, un daño mental? ¿Acaso resulta beneficiosa? ¿Por qué la ley desde hace muchísimos años ya no prohibe o apenas restringe el consumo de alcohol o tabaco, reconocidamente perjudiciales para la salud, y sí la acomete contra la marihuana? ¿sería conveniente suavizar o eliminar las prohibiciones actuales (como ya lo están haciendo muchos países que afectan a su consumo)?

Estas son probablemente las preguntas que con más frecuencia se suscitan cuando se habla de la marihuana y cuando la prensa se ocupa del tema. ¿Qué enfoque puede brindar la macrobiótica al problema? ¿Es posible incorporar a la marihuana como un complemento de la dieta macrobiótica?

Si la macrobiótica sostiene que el consumo de tabaco no es tan responsable de los trastornos que se le atribuyen como sí lo son los desordenes alimenticios, las grasas y los azucares, ¿Qué reflexión le merece el consumo de marihuana? ¿Es la marihuana Yin o Yang?, etc.

 El hombre sabe de la existencia de la marihuana desde hace aproximadamente 5000 años. En la china fue utilizada para mitigar los dolores producidos durante una operación y, en la India, era frecuente su aplicación como medicina.

La marihuana es una droga que se elabora de las flores y hojas del Cañamo de la India, la Cannabis sativa o Indica. Sólo las plantas femeninas producen la droga , la cual se encuentra sobre todo en la resina segregada alrededor de las partes indicadas de alta implantación (esto demuestra que la marihuana es Yin, ya que la resina es Yin y las plantas femeninas producen más secreciones Yin que las masculinas) recientemente se extrajo de la planta un compuesto químico llamado THC (Tetrahidrocanabinol), asegurándose que es el principio activo o alcaloide de la marihuana, el THC puro es un alucinógeno potente. Sólo que la cantidad de este principio activo que se encuentra en casi todas las marihuanas es realmente pequeña, y está además diluida.

 

Para poder ser utilizada como droga, las flores de la marihuana son secadas y cortadas, y curadas (tiempo), todos factores Yang. El producto verde así obtenido (verde es Yin, comparado con el marrón oscuro del tabaco Yang), se suele enrollar y fumar en forma de cigarrillo corto o en pipa (proceso Yang), o bien consumir con la comida, con el alcohol, etc. (proceso este más Yin).

Al ser fumada, la marihuana entra rápidamente al torrente sanguíneo, a través de los pulmones (lo que impide su transmutación mediante las secreciones digestivas de la boca, del estomago o de los intestinos) y actúa sobre el cerebro (órgano sumamente Yang especialmente el mesoencéfalo – las células de nuestro cerebro consumen aproximadamente 50% de oxígeno que respiramos) y el sistema nervioso, especialmente el parasimpático, son afectados. El hecho de que la marihuana se dirige directamente a esas áreas demuestra que se trata de un producto extremadamente Yin y explica por qué la mente de una persona que la fuma queda momentáneamente “expandida o ensanchada” (Yin).

Los efectos fisiológicos inmediatos del consumo de marihuana son un aumento de los latidos del corazón (Yin) una disminución de la temperatura del cuerpo (Yin), midriasis (dilatación de las pupilas –Yin-), una micción frecuente (Yin) y un incremento de azúcar en sangre (glucemia –Yin-). Correlativamente a la aparición de esta sintomatología Yin, también se acompaña con efectos Yang, como son aumento del apetito (muy especialmente por dulces) y cierta deshidratación se explica si la estudiamos en su globalidad, como las etapas intermedias (secuencia Yin Yang de evolución de cualquier proceso) de una sucesión mucho más prolongada de progresivo debilitamiento orgánico.

Cuando ingerimos alimento, el proceso de la digestión convierte los alimentos carbohidratos en glucosa (azúcar simple:Yin), la cual es llevada por la sangre al páncreas. En este órgano, el aumento en el nivel de azúcar en sangre estimula la producción de insulina (hormona muy Yang), que es transportada por la sangre hacia el hígado, el cual convierte el exceso de glucosa en una molécula más compleja de reserva, el glucógeno (Yang), que queda almacenado en el mismo hígado.

Una disminución en el nivel de azúcar en sangre, estimula la secreción de glucagón (anti-insulina), glucocorticoides por parte de las suprarrenales y de ACTH (adrenocorticotropina) por parte de la hipófisis (ambas Yin) que estimulan la captación de la reserva de glucógeno para su conversión en glucosa.  De este balance entre hormonas Yin y Yang se mantiene el nivel equilibrado de glucosa en sangre.

 

Ahora bien, en el organismo que funciona mal, las oscilaciones de glucemia son mucho más bruscas; por ejemplo si el páncreas segrega una cantidad excesiva de insulina, demasiada glucosa se convertirá en glucógeno, el nivel de azúcar disminuirá  y se producirá una hipoglucemia. La causa más común de esto se produce por sobre-estimulación pancreática a partir de un gran consumo de azúcares refinados o simples, procedentes de miel, sacarosa, frutas e indirectamente por drogas como la marihuana.

Si por el contrario el páncreas no segrega suficiente insulina, el exceso de glucosa no podrá ser convertido en su totalidad, quedando el nivel de la misma estabilizado en la sangre en proporciones elevadas.

El resumen, el consumo de azúcares simples y consecuentemente estimulación pancreática producirá primero una hipoglucemia y más tarde degenerará en hiperglucemia () diabetes.

Como ya dijimos la marihuana pasa directamente a sangre. Cuando llega al hígado, actúa como un catalizador del proceso de glucogenogénesis (captación de glucosa). Se elevará por lo tanto el nivel de azúcar en sangre.

La primera consecuencia de esta elevación de la glucemia (Yin) es el aumento de la combustión de la glucosa, proceso que produce residuos Yin, en forma de agua o dióxido de C (C6H12O6+6)2-6CO2+H2O). Esta es la causa del aumento de la micción (Yin), que produce una deshidratación (Yang) que estimula la ingesta de líquidos. La segunda consecuencia consiste en la secreción de insulina y su reacción fisiológica (Yang). El proceso se recicla si la persona sigue fumando, resultando en una gradual disminución de las reservas de glucógeno en hígado y nivel de glucosa en sangre. A ello se debe la ansiedad de comer cosas dulces. Si se lo hace efectivamente aportaremos un elemento que realimentará el circuito (+ insulina,+ micción, deshidratación, etc.).

Esta sucesión de procesos no es una cadena sin fin. Llega un momento en que el organismo inhibe su capacidad de respuesta, y el corolario final puede acarrear un estado prediabético.

El creciente hábito de estas sustancias Yin como la marihuana, LSD y cocaína-así como muchas drogas legales como las anfetaminas, tranquilizantes y numerosas otras medicaciones- es comprensible como reacción natural ante el creciente consumo de productos animales en forma de carne y en especial, lácteos en forma de queso, huevos, y todos los cuales tienen un efecto de contracción (Yang) en nuestra fisiología. El uso inusitado de drogas, especialmente en los países desarrollados, es un intento inconsciente por equilibrar la pauta dietética de los últimos setenta años, que ha remplazado la dieta básica de cereales por carne y lácteos. El alimento animal puede ser útil en ciertas raras ocasiones para ciertas formas laborales físicas concentradas, en especial en climas fríos, pero no es necesario en climas templados y en especial cuando la vida es sedentaria. Por tal motivo, el desayuno inglés de jamón o tocino con huevos siempre trata de equilibrarse por jugos de fruta y café provenientes de los trópicos y cereales de desayuno, productos refinados con azúcar agregada.

El aumento en el consumo de azúcar, citrus y refrescos se ha analogado al creciente consumo de producto animal. Es una relación complementaria aunque inestable; por eso, en busca de un futil equilibrio, se recurre a substancias aún más Yin como drogas lícitas e ilícitas.

Los países que no comen productos animales, también tienen menor consumo de drogas. Y hemos notado que, por ejemplo, las personas extranjeras que vienen a los Estados Unidos, tienen una reacción espontánea adversa a la marihuana, con mareos, vómitos, palpitación cardiaca y sensación de pánico. Además, los norteamericanos que han cambiado su dieta por una forma macrobiótica más tradicional y que antes sentían la necesidad de fumar marihuana, pierden gradualmente esos deseos extremos. Esta desaparición gradual de interés por la droga no ocurre entre los denominados lacto u ovo- vegetarianos, ya que su ingestión de lácteos o huevos (o ambas cosas) perpetúa el impulso por tomar Yin extremadamente fuerte, no solo en forma de miel o vitamina C sintética, sino asimismo el uso ocasional de marihuana.

De igual manera como el consumo de azúcar, bebidas alcohólicas y finalmente drogas es complementario a la ingestión creciente de productos animales, la moderna superstición de que deberíamos tomar vitaminas sintéticas es complementaria a la práctica reciente de refinar los alimentos al punto de quedar privados de elementos esenciales como vitaminas y minerales. Esta costumbre de interferir innecesariamente con la naturaleza para luego volverse a prácticas aún más artificiales en un intento de remediar el perjuicio tipifica el desperdicio de los enfoques modernos que desconocen la complementariedad que unifica todos los fenómenos naturales en globalidades orgánicas. Esa intención de excluir ese principio básico de equilibrio de sentido común, no hace más que poner en peligro el medio ambiente, la economía y nuestra propia salud.

 

La última oscilación de un extremo compensatorio a otro es la moda de ginseng entre los usuarios de la marihuana y suplementos vitamínicos. La noción popular de que el ginseng es un producto saludable que los orientales tomaban regularmente para la vitalidad y longevidad es falso. En realidad sólo un porcentaje ínfimo de personas usaban ginseng en Extremo-Oriente, y aún así, una o dos veces en su vida por prescripción médica.

Yo aconsejo en contra de esta práctica actual de usar ginseng casi diariamente, ya que puede resultaren una contracción del corazón con graves efectos sobre el sistema circulatorio. El ginseng es una sustancia sumamente Yang (contractante) porque es la raíz de una planta muy resistente al frío que crece en países fríos del hemisferio norte; en tal sentido constituye el polo extremo complementario de la marihuana, que contiene factores muy Yin (expansivos) debido a su origen en las hojas de una planta tropical de crecimiento rápido. Raíz y hoja, alcalino y ácido, crecimiento lento y crecimiento rápido, origen frío y cálido, todos ofrecen claves para las tendencias Yang (contractantes) y Yin (expansivas) que se complementan en la naturaleza para formar un todo. Los médicos tradicionales, intuitivamente conscientes de ese principio de equilibrio, recetaban ginseng para una condición extremadamente Yin y marihuana para una condición extremadamente Yang, pero sólo en raras ocasiones.

Se comprende que la gente que se ha debilitado por el uso continuo de  sustancias extremadamente Yin como la marihuana tenga tendencia a aceptar el mito de que el ginseng, al cual se sienten naturalmente atraídos, formara parte de la vida cotidiana en el oriente.

Igualmente falsa es la noción popular de los pueblos nativos en países tropicales como la India, Perú y partes centrales de Africa usaran marihuana o sustancias similares en forma regular. De hecho, sólo unas pocas tribus usaban marihuana y cuando lo hacían, era sólo como medicamento y en raras ocasiones ceremoniales. La popularidad de los mitos sobre el uso regular de marihuana, coca y otros alucinógenos entre los pueblos nativos es comprensible como justificación por el antojo irreversible que sienten por sustancias relajantes las personas que han consumido productos animales en exceso a través de un periodo de años. La atracción entre Yang y Yin es tan inevitable como nuestro deseo por líquidos después de comer alimentos salados, y por lo tanto no es un fenómeno que deba juzgarse desde un punto de vista moral o como un crimen ilegal.

Como el uso creciente de marihuana y otras sustancias expansivas (legales o ilegales) es un fenómeno biológico, no favorezco la práctica de tratar de controlar esas sustancias por medio de la ley o persecución moral. Tales esfuerzos no pueden sino ser inútiles ya que desconocen la causa subyacente, que es fisiológica. En épocas diferentes durante la historia moderna, se ha tratado de ilegalizar varios tipos de comportamiento por consideraciones morales aunque su causa fuera biológica; tipos de conducta como las prácticas homosexuales, el alcoholismo, aborto, etc. todas estas leyes han probado ser imposibles de hacer cumplir, porque cada vez que aparecen en la sociedad imposiciones artificiales, inevitablemente producen oposiciones muy definidas.

Parte de nuestra dignidad humana entraña aprender a través de la experiencia y observación cómo responsabilizarnos por nuestra propia vida, incluyendo nuestra salud.

Asimismo cada familia es responsable por la salud y  felicidad de sus miembros. La aparición en la sociedad moderna de ciertas leyes como la prohibición del alcohol o la marihuana es señal de que la educación ha sido defectuosa allí donde se inicia naturalmente: en el hogar

 

Según he comprobado, numerosas personas que tomaron muchas drogas con anterioridad experimentan un antojo muy grande por los cereales integrales una vez que han adoptado esos alimentos tradicionales. Parecen tener una fuerte sensación de haber, finalmente, descubierto un alimento verdaderamente nutritivo que habían estado buscando en vano durante sus años de confusión física y mental mientras que tomaban drogas. Por lo tanto tienen a veces una tendencia peligrosa a limitarse a una dieta muy estrecha. Sin importar sus efectos sobre su vitalidad física y mental, observan una dieta muy rígida por un largo periodo de tiempo, comiendo un 80, 90 y hasta un 100% de cereales integrales (arroz integral, sarraceno, mijo, cebada, centeno, maíz, trigo, etc.) con muy poca o ninguna verdura u otro tipo de alimento. Como su sistema excretorio, digestivo y nervioso han sido perjudicados debido a su anterior abuso de drogas, tienden a desarrollar los siguientes síntomas graves mientras adhieren a una dieta muy estricta: anemia, gran perdida de peso, baja vitalidad, una tendencia psicológica a ser sumamente conceptuales en su manera de pensar, mente estrecha y exclusividad y arrogancia a un grado cercano al fanatismo.

Por lo tanto, recomendaría a cualquiera que haya tomado muchas drogas en el pasado y que desea cambiar su dieta por otra más tradicional, que lo haga en forma gradual y moderada. Especialmente sugiero:

1-los cereales integrales deben comprender un 40-60% del total de cada refección (el total se toma del volumen cocido) y preparados de diversas maneras- cocidos, y en harinas frescas en forma de pan, panqueques, pastas, etc.

2 las verduras deben comprender el 20-30% y cocidas con una pequeña porción cruda en forma de ensalada o picke

3-los porotos aproximadamente 10% cocidos de diferentes formas, incluyendo en forma de tempeh, miso, shoyu para ayudar a la flora intestinal

4 un 5% de algas marinas cocidas. Por su alto tenor mineral son muy útiles para reestablecer el sistema nervioso perjudicado por las drogas.

5 pescado y mariscos, junto con frutas, nueces y semillas un 5%, según las necesidades individuales, clima, etc. un poco más de fruta en verano y de pescado en invierno (1-2 veces por semana) el N 5 es especialmente recomendado para ancianos.

6 consumir líquidos según la necesidad, pero limitando café y alcohol.

7 todo alimento debe masticarse mucho.

También debe practicarse diariamente algún ejercicio físico

Si se observan estas sugerencias generales con un buen sentido común y con algunas variaciones de vez en cuando, el perjuicio causado por el consumo de drogas irá desapareciendo sin producir reacciones graves. Los efectos de la marihuana y otras potentes drogas similares no desaparecerán de un día para otro. Según he observado en muchos casos, estos son los periodos de tiempo:

 

Duración de uso de marihuana              Recuperación

1-3 semanas                                          4 meses

1-3 meses                                              1 año

4-6 meses                                              2 años

6 meses 1 año                                       3 años

1-3 años                                                3-5 años

3-5 años                                                5-7 años

 

No es infrecuente encontrar a seguidores de la macrobiótica que, simultáneamente son defensores más o menos ardientes de la marihuana. Lo más apropiado para estos casos, es no dejarse seducir por sus argumentos y sus solturas para expresarlos y observar los indicadores inequívocos de su real estado psico-fisiológico. Saquemos luego nuestras propias conclusiones.

Nos encontramos en el cenit del desarrollo tecnológico occidental. Probablemente, el manejo de la energía atómica se convierta en el punto omega de nuestra civilización.

La materialización acrecentada vertiginosamente en los últimos años, lleva irremisiblemente a las búsquedas de escape. El mundo de la ciencia y la tecnología (identificado con el metal Yang) está abriendo una ventana por donde pueda entrar un álito de verde frescor.

Buceando en las fuentes tradicionales, el hombre occidental encontró y se deslumbró con el manejo de las hierbas en las culturas primitivas. Yang se siente atraido por Yin.

Oriente basó su desarrollo sobre el mundo vegetal. Occidente valoró sus hallazgos en el poder curativo de muchas hierbas, hallando respuesta a tantos de los males que lo aquejaban. Pero esta época se identifica más plenamente con la búsqueda del lenguaje de la mente, las imágenes y la imaginación. La hierba que cura los males del cuerpo parece insuficiente para mitigar los espasmos de una mente sacudida por un bombardeo de imágenes, informaciones, sonidos, que la atenazan a una realidad que la supera y agobia. La ventana  sólo parece poder abrirse  por medio de la magia de la alucinación. Y allí también Oriente tenía sus secretos revelados.

 

El camino de la liberación (en su sentido más original de ruptura de las ataduras al mundo de la materia) transitaba sus primeros pasos en el manejo del poder de las hierbas, pero era sólo un paso en un largo sendero que conducía al descubrimiento de una realidad enteramente diferente. Occidente confinó los fines y procedimientos. Y por sobre todas las cosas, quedó cegado e incapaz de comprender que la verdadera potencia de las hierbas no está encerrada en las plantas psicotrópicas sino en aquellas que fueron generadas por la naturaleza conjuntamente con el género humano: las Gramíneas.

El verdadero hombre libre es aquel que integra su voluntad, su sentimiento y su mente en una unidad indivisible; el equivocado camino por estimular sólo un aspecto de nuestro ser total (aunque sea el más desarrollado, la mente) sólo puede producir hombres parciales, espiritualizados merced a la desintegración de su cuerpo físico, mutantes y no evolucionados.

La prohibición de la marihuana no es una solución en sí misma; es, en cambio un ejemplo más de la forma superficial de pensar de los gobiernos. Incluso considerando válidos sus fundamentos (cuando no caen en la banalidad de mantener aparentemente a la gente tranquila y pasiva, cuando esto es precisamente, por irónico que parezca, el efecto producido por la marihuana), la decisión de controlar su consumo por la fuerza no es lógico ni viable, como lo demuestran los resultados de numerosos casos históricos, como la prohibición del tabaco en China en el s. XVII y la famosa “ley seca” del gobierno norteamericano de los años 20. La legalidad o ilegalidad de la marihuana no constituye el nudo de la cuestión.

Desde nuestro punto de vista, la necesidad de drogas que alteran la mente sólo cesará cuando el hombre occidental cambie su sentido de orientación y la dirección a buscar sus verdaderas raíces en el mundo de las plantas, comiendo cereales y verduras como alimento principal; cuando la medicina no pretenda suprimir los síntomas sino que ataque las verdaderas causas de toda enfermedad, y pueda conducir al hombre hacia su libertad de temores, ansiedades y falsas panaceas. Sólo venciendo los verdaderos males que nos acosan (la desintegración del verdadero ego –cuerpo, mente, espíritu-, la crisis de valores, individuales, conyugales, sociales, internacionales), escaparemos del influjo y la seducción de un mundo pacífico y armonioso basado en la alucinación de la droga. La antítesis del hongo atómico no es el hongo alucinógeno sino la erecta espiga del cereal.

La palabra Japonesa para designar al comer, hace referencia a los alimentos principales. Simboliza todas las formas de comer, pero significa fundamentalmente arroz integral; en el sentido más amplio significa granos.

 

En conclusión, mientras que las modernas medicinas y drogas occidentales se basan en la química de síntesis, la juventud vislumbró el camino de retorno a través de las drogas de origen vegetal, pero se extravió por caminos secundarios y desvíos mal señalizados. Nuestra gran esperanza es que reencuentren el único y verdadero camino posible: alcanzar la medicina superior de la autotransformación independiente, adoptando los principios de la forma macrobiótica de vivir.

Fuentes: basado en el libro “tabaco, marihuana y drogas duras”

Herman Aihara, Chakra Centrum

Recopilación, adaptación y síntesis

Hernán D. Salas

Revista “vida macrobiótica” marihuana: como alejarse

del país de las maravillas

por Michio Kushi

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