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EL IMAN HUMANO

Posted in simultaneidad, Tomio Kikuchi with tags on julio 8, 2012 by circulodaikon

Podemos confirmar la absoluta imposibilidad de escapar al orden relativo y simultaneo que abarca toda la naturaleza vicisitudinaria. Para reconocer la existencia positiva de equilibrio poderoso, debemos reconocer simultáneamente la coexistencia negativa de la potencia del desequilibrio, y confirmar así la indivisibilidad del equilibrio como si se tratara de un imán giratorio de dos polos antagónicos y complementarios, positivo y negativo. Por eso no tiene ninguna utilidad el buscar exclusivamente la parte divina y paradisíaca del imán integral de la vida, negando, excluyendo y extirpando unilateralmente la otra parte, el aspecto negativo, diabólico e inseparable de la fuerza magnética de la existencia.

Aún cuando cortáramos el imán de la vida por la mitad, esperando infructuosamente tener únicamente la parte positiva, y luego cortáramos cada parte a la mitad una y otra vez, cada pequeño pedazo va a manifestar perpetuamente la división indivisible de las dos polaridades. Además, en la vida real (relativa), no son estáticas, como en un imán mecánico, sino metamórficas la una dentro de la otra.

Pero a pesar de eso, hoy en día, podemos ver personas e instituciones que intentan aislar dogmáticamente cada parte indivisible, con resultados mutiladores y catastróficamente destructivos. Es por eso que la mentalidad de la gente está perturbada en extremo, debido a las excesivas tendencias de admiración y abominación. Entusiasmo o depresión, satisfacción o disgusto, confianza o desconfianza, aunque se manifieste inconscientemente una falsa actitud de tranquilidad.

La mayoría de la gente rehusa sistemáticamente a confrontar su existencia doble de mente y cuerpo, de su parte delantera y de su espalda, de anterioridad congénita y posterioridad adquirida, de memoria e imaginación, de sus puntos fuertes (seguridad, resistencia, competencia) y sus puntos débiles (inseguridad, debilidad, incompetencia), de su parte conocida y su parte desconocida, del aspecto principal y el aspecto complementario, etc. Así, por rehusarse a descubrir su realidad interna relativa, dejan de revelarse completamente al orden indivisible, proporcional y simultáneo en el cual existen a todos los niveles: individual, conyugal, familiar, comunitario, nacional e internacional.

Desequilibrio frente/dorso

 Todo lo que tiene un frente tiene un dorso.

Todo lo que tiene una aparte favorable, tiene una aparte desfavorable. Cuanto mas grande sea el aspecto favorable, tanto mayor es el dorso desfavorable. El frente se convierte continuamente en el dorso y el dorso se transforma constantemente en el frente. Dios se convierte en Diablo y el Diablo se convierte en Dios. Esto ocurre de la misma manera que el movimiento circulatorio de la sangre arterial y venosa en el cuerpo, y del mismo modo que la rotación de la tierra generando día y noche, la luna creciente y menguante y las estaciones del año en verano y invierno.

La nuestra es una realidad comparativa. No hay posibilidad alguna de que algo exista de manera no relacionada con el resto de la existencia. Eso es llamado la simultaneidad de la existencia y es la condición para la existencia de cualquier cosa. Claro que mucha gente imagina todo tipo de existencias, las cuales son observaciones parciales de la relatividad simultanea.

Mucha gente cree en verdad poder identificar la existencia absoluta de muchas cosas favorables: amor absoluto, paz eterna y salud total en el mundo efímero, incierto, competitivo, imperfecto, incompleto, comparativo y en un proceso permanente de formación y transformación.

 

Neutralidad desequilibrada

la simultaneidad incluye el concepto de “proporcionalidad”. Eso se debe a que no existe una entidad definitivamente neutra en nuestro mundo relativo, desequilibrado y en movimiento, la base del equilibrio es la neutralidad, pero si existe dicha neutralidad, entonces eso postularía la existencia de cosas detenidas. Pero nada es estático en nuestro mundo en permanente transformación.

El hombre es muy desequilibrado porque él, siendo masculino, es sólo una parte de la humanidad. A él le falta el otro lado, el lado femenino. Y cuando se encuentra con este otro lado se suscita un nuevo desequilibrio cuando surgen y crecen los típicos y normales problemas conyugales. Luego llegan los hijos, siempre expresando sus propias carencias, desde el apetito de la leche materna hasta diferencias en puntos de vista generacionales y diversidad de deseos.

“el mundo relativo es incompleto” y es gracias a eso que está siempre en movimiento, transformándose a sí mismo. Balance perfecto, integridad total y cosas absolutas existen únicamente desbalanceadas incompletas y unilaterales.

Por esa razón no podemos confundir la simultaneidad con el equilibrio entre opuestos. Eso sería despreciar la obvia proporcionalidad que existe en toda relación. Es todo cuestión de discriminar qué lado antagónico es principal y cuál es complementario en un lugar y tiempo dados. Esto se llama la proporcionalidad de la existencia simultánea.

También podemos confirmar que la simultaneidad no es una combinación de aspectos opuestos o una mezcla de factores antagónicos.

Simultaneidad no es una mezcla ni una yuxtaposición. La existencia de la simultaneidad quiere decir que hay aspectos separados, pero al mismo tiempo significa que estos aspectos son indivisibles.

Proporcionalidad es una palabra clave que puede ayudar a entender la indivisibilidad entre separación y simultaneidad.

Yo reconozco la importancia de la simultaneidad cada vez más y me sorprendo por lo insensible que había sido al dejarla pasar desapercibido. Antes de los 60 años de edad yo no había detectado esta confirmación focal a través de la cual uno puede encontrar una visión más profunda y amplia de la existencia.

 

La potencia de la palanca simultánea

 La simultaneidad constituye una palanca para la comprensión de la existencia; cuando usamos esta potente herramienta podemos desarrollar cada una de las preguntas focales del actual sistema de vida humana. Con la visión simultánea podemos encontrar respuestas efectivas y satisfactorias a estas preguntas. Por lo tanto confirmemos lo que es la simultaneidad.

Simultaneidad es relatividad; es un sinónimo de relatividad. Todo es relativo y la simultaneidad es una aproximación comprensible a esta globalidad omnipresente. Este entendimiento del orden de existencia puede ser muy sensibilizante y vitalizante, y estimulan la formación y función de la palanca que descarga mucha potencia con muy poco esfuerzo.

La analogía entre la simultaneidad y la palanca es muy precisa y útil porque la forma y función de la palanca son claramente simultáneas y proporcionales. Un aspecto motiva y potencializa el aspecto antagónico.

Pero claro la simultaneidad no es tan sólo un instrumento lineal y mecánico. Es una palanca vital rotatoria, en la cual la parte más pequeña (llamada resistencia) se transforma continuamente en la parte mayor y principal (llamada potencia). Así que, simultaneidad es transformabilidad porque todo lo que tiene un dorso tiene un frente y todo lo que tiene un principio tiene un final en este mundo relativo y transformable.

La simultaneidad confirma la transformación y sintonización de cualquier cosa con todas las demás. Quienquiera que aplique esta confirmación puede realmente transformar lo que desee. Pero para alguien que ignora la simultaneidad, le es muy difícil el dirigir su propio destino y el fomentar su autorrealización o autoliderazgo. Esa es la razón por la cual decimos que la simultaneidad es la base de la existencia plena.

Simultaneidad es flexibilidad porque quien no reconoce dentro de la existencia la forma y función de la simultaneidad, podría fácilmente perder sensibilidad y flexibilidad personales, apegado como estaría, a conceptos absolutos frustrantemente inexistentes. Si uno no posee adaptabilidad está en un callejón sin salida porque la adaptabilidad es una condición indispensable para sobrevivir en este mundo relativo, transformal y dinámico.

A medida que progresemos en nuestro autoestudio y confirmamos la palanca viviente que es cada uno de nosotros, podemos reconocer, en la simultaneidad. Una clave para la dirección indispensable de nuestra existencia. Esto es especialmente válido en la confusa realidad sistemática de la sociedad moderna donde la mayoría de la gente siente gran dificultad para existir.

Por supuesto que esta palanca no intenta erradicar todas las dificultades. Muy por el contrario, pretende enfrentarlas efectivamente. Si alguien no siente dificultades en este mundo contradictorio, entonces es insensible. Cualquier persona con un grado normal de sensibilidad no puede evitar sentir temor, simultánea y proporcionalmente, o al menos, sentir alguna duda acerca del mismo estado de estar viva, en medio de la relatividad.

fuente:”introducción a la relatividad absoluta & macrobiótica”

Tomio Kikuchi

 

大根丸

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